Ortega
Lara, el referente de la resistencia y de la lucha por las libertades
contra la barbarie terrorista, ha abandonado el PP manifestando que
ya le proporcionaba mas sonrojo que orgullo pertenecer a el.
El
hombre que estuvo encerrado 532 días en un zulo, el hombre que en
cualquier otro país sería considerado un héroe nacional, emblema
de la democracia y de la Constitución, aquí por el contrario se
había convertido en un estorbo, en un incordio, tanto para su
partido, el PP, como para el PSOE, alguien que con su sola presencia
removía las sucias conciencias de muchos, algo que demuestra hasta
que punto está enfermo nuestro sistema.
Y
es que dentro del Partido Popular la convivencia se ha hecho
imposible, por un lado están los que defienden ser un partido de
derechas que no renuncie a sus principios y cumpla sus compromisos
con los ciudadanos, y por otro, los que lo controlan actualmente y
los que los apoyan, gente sin principios a los que solo les preocupa
conseguir el poder o mantenerse en el a toda costa, políticos
profesionales sin escrúpulos a los que les da igual “Juana que su
hermana” y dicen lo contrario de lo que hacen.
Ortega
Lara, Santiago Abascal y otros, han optado por crear un nuevo partido
político que por el calibre de sus integrantes, y los que se irán
sumando, puede producirle una importante sangría de votos al PP. Lo
que me choca, es que Vox, el nuevo partido, apueste por la
regeneración democrática desde posiciones conservadoras y pida una
serie de reformas muy similares a las que hacen, los movimientos y
partidos, nuevos y emergentes situados entre el PP y el PSOE. ¿No
sería mas inteligente integrarse y sumar fuerzas en vez de crear un
nuevo partido, dividir voto y beneficiar a los que criticas?
Mientras
espero que esta pregunta sea contestada, quiero aprovechar para
mostrar mi total respeto hacia personas que han hecho tanto por
nuestro país y han tomado una decisión valiente desde su libertad.