Desde
hace unos años, coincidiendo con el comienzo de la grave crisis
económica que sufrimos, las grandes fábricas de la provincia de
Sevilla han ido cerrando una tras otra, algo que debería encender
todas las alarmas y mentalizar a las administraciones de la necesidad
de poner en marcha un plan de choque para conseguir que esta sangría
cese.
Todos
recordamos como a principios de 2012 cerró Astilleros, quien tras
varios años en crisis y varios intentos de reflotamiento se vio
abocada al cierre mandando al paro a sus últimos trabajadores.
La
fábrica de Flex también cerró en 2011 y muchos de sus trabajadores
engrosaron las listas del paro, sus fábricas de Getafe y Salamanca
siguen funcionando, quizás deberíamos preguntarnos porqué se
deicidio cerrar únicamente la ubicada en Sevilla y que parte de
culpa tienen quienes nos gobiernan.
A
mediados de 2013, la fábrica de sanitarios Roca cerró tras despedir
a 100 trabajadores y trasladó su producción a Brasil. También el
año pasado, la fábrica de café Saimaza cerró debido a la caída
de las ventas y despidió a todos sus trabajadores.
No
debemos olvidar, que Altadis cerró también en 2007, mandando al
paro a casi 300 trabajadores, dejando a Sevilla sin manufactura de
tabaco tras cuatro siglos.
Estos
días hemos conocido que Puleva también cierra, y que Lactalis, su
propietaria, traslada toda la producción a Granada.
Estas
son las empresas mas conocidas, pero todos sabemos que la lista es
interminable y es, en buena parte, la culpable de que nuestra
provincia tenga unas cifras de desempleo inaceptables que lastran
sobremanera cualquier posibilidad de salir del túnel en que se
encuentra Sevilla en materia de empleo.
Buen escrito, me agrego a su blog; con su permiso…….