Padecemos
a unos dirigentes políticos, representantes de los viejos partidos,
que son incapaces de consensuar y llegar a esos Pactos de Estado
imprescindibles para frenar la disolución progresiva de nuestra
Nación. Una España que es víctima de sus intereses egoístas y
cortoplacistas. Padecemos a una clase dirigente que machaca a los
débiles y se arrodilla ante los poderosos.
Que
nuestra sociedad está enferma, pocos lo dudan, que España sufre una
grave crisis de identidad, tampoco, que hay cada vez mas gente que al
verla en el triste estado en el que está se empeñan en destruirla,
también. Que los responsables políticos encargados de defender, a
su Nación y a sus ciudadanos, son incapaces de articular un discurso
enérgico para revertir esa situación, es un hecho.
No
solo nuestros dirigentes no hacen lo que deben, es que además se
dedican, por acción o por omisión, a robar a los contribuyentes, a
los ciudadanos, consintiendo el saqueo de las arcas públicas. Se
dedican a malgastar lo procedente de nuestros impuestos, gestionando
ese dinero, administrándolo como si fuese suyo. Olvidan que son
nuestros empleados, que nosotros con nuestro dinero les pagamos su
sueldo, que nosotros los ciudadanos somos sus patronos.
Y
que decir de ellos cuando en sede parlamentaria mienten con descaro
con el único propósito de justificarse por el incumplimiento
recurrente de sus promesas electorales y su toma de decisiones
completamente opuestas a lo que nos dijeron entonces.
Pero
quizás lo que mas nos moleste de la forma de gobernar de estos
impresentables que se han alternado en el poder hasta ahora, son las
decisiones que toman y que rompen el sagrado principio de igualdad.
Los ciudadanos españoles no somos iguales, pues todo depende en la
CCAA en la que residas, ni recibes el mismo nivel de servicios
básicos ni recibes el mismo trato fiscal, algo para mí,
injustificable en la España del siglo XXI.
Y
para no alargarme, finalizo con lo mas grave. Quienes nos gobiernan
tienen la obligación de hacer cumplir la ley, y no lo está
haciendo, ni en lo referente al independentismo, ni en lo referente
al terrorismo, ni en lo referente a otros muchos asuntos, solo se
limitan a hacer lo que su cobardía y su estrategia electoral les
aconseja.
En
definitiva, estos, los que con sus errores y mala intención nos han
llevado a este desaguisado que padecemos, nunca van a ser los que
reconduzcan la situación, nunca van a ser la solución, espero que
en 2014 muera el bipartidismo y los nuevos partidos sean decisivos,
ya que solo ellos pueden conseguirlo.
Hola Alejandro, feliz año:
Por el camino que nos llevan los políticos que tenemos en escena, España no tiene solución. Si no queremos romper la democracia, a la población solo nos cabe impulsar un nuevo partido político con un nuevo concepto de los valores y de la vida pública que le de a esto el giro que necesita. En vez de hacer ruido en las redes sociales siendo cada uno el que más razón tengamos ¿porqué no agruparnos en un nuevo partido que, dentro de la imperfección del ser humano, haya demostrado honestidad? ¿Qué te parece "Ciudadanos"? Te lo pregunto como consejo porque yo vivo un poco aislado del mundo
Ciudadanos me parece genial, de hecho formo parte de ese proyecto.