Lo
dice con claridad la última entrega de la encuesta de Sigma Dos, los
ciudadanos y los viejos partidos van por caminos distintos. Los
ciudadanos exigen respuestas firmes del Estado contra los que
desafían la legalidad, mientras que los viejos partidos solo
entienden la política en clave de poder aunque para ello estén
instalados en la mentira continuada y en el pasteleo entre “supuestos
enemigos”.
Tres
de cada cuatro españoles creen que quienes deberían decidir sobre
una posible independencia de Cataluña son todos los ciudadanos
españoles, mientras que el 72% de ellos votaría en contra de la
ruptura de la Unidad Nacional.
El
60% de los ciudadanos está en contra de que el Congreso traspase las
competencias que necesitaría Cataluña para celebrar el referéndum
que pactaron CiU y ERC. Incluso, la mitad de los españoles son
partidarios de la suspensión de la autonomía catalana si los
independentistas continúan adentrándose en la senda de la
ilegalidad perenne. Casi la mitad de los españoles le exigen a Rajoy
que adopte una posición mas firme que la actual.
Casi
el 70% de los ciudadanos se declara en contra de una mejora
unilateral del sistema de financiación para contentar a Cataluña,
los ciudadanos estamos claramente en contra de las desigualdades.
Otro
dato de esta encuesta que sorprende es lo referente a la introducción
de la cadena perpetua revisable, tres de cada cuatro ciudadanos se
manifiestan de acuerdo con esta iniciativa que propone el actual
Gobierno, incluidos la mayoría de votantes de IU.
En
lo referente a la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, dos de cada
tres ciudadanos le reprochan al Gobierno no haber hecho todo lo
posible para evitar las excarcelaciones tras el fallo.
Si
ellos no rectifican tendremos que ser los ciudadanos los que les
obliguemos a rectificar, pues no deben olvidar que son nuestros
empleados.