Los
fondos del Estado para políticas activas de Empleo los gestiona la
llamada Fundación Tripartita, compuesta por el Estado, los
sindicatos y la patronal. La Fundación Tripartita conoce y consiente
las gravísimas irregularidades que se cometen, pues cuando se es
juez y parte suelen ocurrir estas cosas. En teoría, la Fundación
Tripartita está dirigida por la directora general del Servicio
Estatal de Empleo Público, pero las dos vicepresidencias están en
manos de sindicatos y empresarios.
En
los PGE de 2014 se destinan casi 1.606 millones de euros a la
formación, a lo que sumados los recursos de la Fundación
Tripartita, el dinero destinado a cursillos rondará los 4.000
millones de euros.
Estamos
hablando de cuatro mil millones de dinero público que gracias a la
falta de transparencia y control se pierden, pues es práctica
habitual la ingeniería financiera, mucha creatividad a la hora de
inflar gastos y reducir costes, aumentando así sus márgenes sin
importar la calidad del servicio que se presta.
Es
conocido que el IFES de UGT financia al sindicato, pura endogamia
financiera entre los agentes sociales y sus filiales, pues cuando el
deudor y el acreedor son el mismo, no hay control posible, IFES es
una tesorería encubierta que financia al propio sindicato. Incluso
se han llegado a pagar nóminas de UGT con los fondos de formación
de IFES, una auténtica golfería y aberración financiera. Incluso
los sindicalistas liberados de UGT, que eran consejeros de IFES,
cobraban en concepto de dietas cerca de 20.000 euros anuales.
UGT
controla hasta el suministro de libros para los cursos, su filial
Formación 2020, ha logrado en varios años unas reservas de seis
millones de euros.
Para
la fundación UGT el defraudar es práctica habitual, cursos fantasma
que nunca se realizan, enviar títulos a quienes no lo han realizado,
cursos “on line” cuya afluencia siempre se manipula. Ya se sabe,
a mas alumnos mas dinero se recibe.
Lo
que ocurre con la Formación es uno de los pilares de la
partitocracia, esto forma parte del chiringuito que tienen montado
para contentar a todos y que supone una monumental trama corrupta y
delictiva.
Lo
que menos les interesa a ellos es formar a los trabajadores, lo único
que les interesa es “trincar la pasta”, dinero público
procedente de nuestros impuestos que tanta falta hace para otras
cosas. Vivimos en un sistema corrupto, injusto e inmoral.