Si
la RTVA fuese una empresa privada, hace tiempo que habría echado el
cierre, pero como es una empresa pública, la Junta de Andalucía la
mantiene inyectándole regularmente dinero de todos.
A
mí personalmente me indigna que el Gobierno de Andalucía realice
importantes recortes en los servicios básicos, y en cambio, mantenga
abierto Canal Sur, una TV que nos cuesta muy cara y que tiene poca
audiencia.
¿No
sería mas lógico y democrático que se le preguntara en una
consulta a los andaluces si quieren mantener abierta la RTVA?
Hace
poco mas de un año, RTVA echaba el cierre a su segundo canal de TV,
ahora emite la misma programación de Canal Sur pero accesible para
sordos. Con su cierre nos aseguraron que se ahorrarían 20 millones
de euros.
El
presupuesto de RTVA asciende a la friolera de casi 164 millones de
euros, de los cuales, 113 millones los aportan las arcas públicas de
la Junta. No obstante, se prevé un déficit de explotación de 22
millones de euros. RTVA apenas ingresa en concepto de publicidad 27
millones de euros.
El
director de RTVA gana más que la propia Susana Díaz y la empresa
pública tiene “overbooking” de directivos, exactamente 35, una
auténtica barbaridad. En 2012 el gasto de personal ascendió a casi
87 millones de euros. RTVA tiene en la actualidad 1.600 trabajadores,
solo superado por TV3 en cuanto a canales autonómicos.
No
se puede permitir que Canal Sur tenga más trabajadores que Tele 5 y
Antena 3 juntos, y con una audiencia mucho menor, en torno al 9%.
Canal
Sur, como la gran mayoría de canales autonómicos, es un canal al
servicio del poder político, desde el se hace propaganda y se
realiza una manipulación informativa constante.