El
Gobierno que preside Mariano Rajoy, debe entender, que los recortes
son para todos menos para ellos mismos. Lo ha dicho la Intervención
General del Estado, hay dos partidas del gasto que se han desbocado,
precisamente las que afectan a los políticos. El gasto de los
Ministerios en contratar asesores a dedo y el destinado a altos
cargos.
Resulta
vergonzoso y ha quedado constatado con este informe, que mientras las
partidas destinadas a funcionarios y personal laboral, descienden, el
aumento del gasto se debe a que se contrata a mas personal de
confianza. Ademas, muchos de estos asesores son simplemente
contratados por su relación familiar o de partido.
Por
todo esto, siempre les dije a esos andaluces que despotrican del
enchufismo del PSOE en nuestra tierra, que no lo dijeran muy alto,
pues donde su partido gobierna actúa de forma muy parecida.
En
el conjunto de las Administraciones Públicas deben de haber cerca de
25.000 asesores, mientras en lo referente al Estado, según el
Registro Central de Personal del Ministerio de Hacienda y
Administraciones Públicas, había cerca de 600 asesores (personal
eventual), en esta cifra no están incluidos los contratos a dedo
realizados por las empresas públicas y otros organismos de las
llamadas administraciones paralelas.
Como
vemos, este es un mal que aqueja a los dos grandes, viejos y
decadentes partidos, cada vez que uno de ellos desembarca en el
poder, lo primero que hace es colocar a los suyos, así nos va.
Conociendo
estos datos, muchos se descorazonan y se dan cuenta de que eso de
entrar en política para dedicarse al servicio público es solo una
frase, aquí los dos partidos que hasta ahora se han alternado en el
poder, están en política portando el mismo chip, sirvo a mi
partido, me sirvo a mi y a los míos, y luego, si se puede, o si
queda dinero, haré algo por los ciudadanos.
Sabiendo
esto, esta muy claro, que los que han llevado el sistema a la crisis
en que se encuentra y tienen esa forma de concebir la política,
están incapacitados para hacer las reformas necesarias para salvar
el propio sistema.