La
ofensiva separatista continua en Cataluña, Mas y Junqueras han
centrado su acción de gobierno en dividir a los catalanes y en
romper con el conjunto de España. Mañana será una realidad la
cadena humana impulsada por Artur Mas, un acto que utilizará a los
catalanes que asistan como meras piezas de un nacionalismo
identitario, tramposo y excluyente.
Es
lamentable que los que asistan, estén a favor de segregar a todos
aquellos que no comulguen con la independencia de Cataluña. Mañana
los asistentes perderán su individualidad, ya que se diluirá en una
puesta en escena propia de regímenes totalitarios. La mascarada
independentista de mañana no es para defender los derechos
democráticos de ninguna persona, lo de mañana serán miles de
ciudadanos que harán de comparsa en una acción dirigida por los
poderes políticos, culturales y mediáticos, esos poderes que
controlan hasta la asfixia a la sociedad catalana.
En
la actual sociedad catalana existen tres clases de personas, los
independentistas, los que se sienten españoles en “territorio
comanche” y los que no se sienten de ninguno de los dos colectivos
anteriores, sintiéndose como decía Sabina en su canción “como un
torero al otro lado del telón de acero”, totalmente absortos.
Estos últimos. resultan invisibles ante la fuerte polarización del
debate.
Y
que decir del empresariado catalán, en privado te dicen que la
independencia solo traería el desastre y la ruina, pero en público
callan, nadie quiere enfrentarse al poder, nadie quiere meterse en
líos.
En
los catalanes que acudirán mañana a participar en la cadena humana,
ha calado el falso mensaje del “expolio que sufre Cataluña”, se
creen la mentira del “España nos roba”.
Y
todo esto ocurre masivamente, desde que el torpe Gobierno español de
turno les cedió la competencia de Educación, y los nacionalistas
les inculcaron a las nuevas generaciones un sentimiento fruto de la
manipulación histórica y la invención.
A
los jóvenes catalanes les transmitieron un pasado imaginario en el
que Cataluña era independiente y fue sometida por el imperialismo
español, la invención de la historia les ha servido para construir
el presente sobre los cimientos de las mas absolutas mentiras.
Curiosamente,
la bandera de la secesión la enarbola un poder político totalmente
corrupto.
Frente
al show que tienen preparado los independentistas, mañana la otra
Cataluña festejará también la Diada, me refiero a los cuatro actos
programados por Ciudadanos (Ciutadans) en las cuatro capitales
catalanas. Ellos afirman, que frente a las cadenas, a la
confrontación y la Cataluña de bandos, trabajan por la unión, la
convivencia y la libertad. Los de Albert Rivera, tienen programado
soltar 3.500 globos con forma de corazón y con las banderas
catalana, española y europea. Contra las cadenas, ellos tienden
puentes.
Resulta
muy esperanzador que haya en Cataluña un partido que haga una
apuesta decidida por la libertad frente a los que pretenden imponer
los dogmas separatistas alimentando un relato de enfrentamiento y de
división. No debe extrañar que en cada cita electoral multipliquen
el apoyo que reciben de la ciudadanía.