El
resultado electoral hecho público por el régimen venezolano, por su
Consejo Nacional Electoral, le da la victoria a Maduro por un
estrecho margen y huele que apesta a “pucherazo electoral”,
máxime al ver la apresurada proclamación de Maduro para legitimarse
cuanto antes.
Tenemos
que tener en cuenta, que en Venezuela, no solo existe el poder
ejecutivo, legislativo y judicial, allí también están reconocidos,
el poder electoral y el poder ciudadano, lo que sucede es que todos
están fagocitados por el régimen bolivariano.
Posiblemente
hayan sido las elecciones mas desiguales de la historia de
iberoamérica, y curiosamente, como mínimo, debe haberse producido
un empate, aunque personalmente creo que la oposición ganó con
holgura.
El
Consejo Nacional Electoral está controlado por el chavísmo, y todos
sabemos que era imposible que diera ganador a Capriles,
independientemente de los votos conseguidos.
Venezuela
está partida en dos, y me temo que esas dos partes empiezan a ser
irreconciliables, al menos, mientras el aparato bolivariano siga
instalado en el poder.
Teniendo
en cuenta las trabas que le ha puesto el Régimen a la campaña del
opositor Capriles, podemos afirmar que lo conseguido por este hombre
y sus seguidores, es una auténtica hazaña. Ha sido una campaña
donde Maduro ha tenido de su parte a todos los medios de comunicación
y la cobertura que le daban todas las infraestructuras del Estado, la
lucha ha sido muy desigual.
Para
los suyos, Maduro ha cosechado un resultado pésimo y, en el ejército
y su partido, ya empiezan a cuestionarse si este hombre está
cualificado para liderar el país y afrontar el descomunal problema
económico en que están inmersos, partiendo de su negativa previa a
cortar el cordón umbilical que les une a Cuba y, en menor medida, a
los miembros del ALBA (Alianza Bolivariana para América), una ayuda
exterior que condena al hambre a muchos venezolanos.
Para
la mitad de Venezuela y para la mayoría del mundo, Maduro es un
presidente ilegítimo. Según el Régimen, ha ganado por una
diferencia de 300.000 votos, pero ha sido proclamado antes de
investigar las mas de 3.000 denuncias de la oposición por
incidencias ilegales, trampas documentadas e irregularidades varias.
Lo
cierto es, que Capriles sale de estas elecciones muy reforzado, bajo
su liderazgo se ha unido la Resistencia Democrática Venezolana y ya
podemos decir a los cuatro vientos que Venezuela ya no será una
segunda Cuba. El problema reside en que a ellos no les ayuda nadie,
ellos no sienten la solidaridad ni siquiera de las naciones ajenas al
ALBA, hay demasiados países de América y del resto del planeta, que
ponen por delante sus relaciones con el Régimen venezolano, a fin de
hacer negocios, que apoyar la opción democrática que seguro llevará
al pueblo venezolano a romper las cadenas del chavísmo para
conseguir la libertad y el camino hacia el progreso.
El
día que caigan los actuales regímenes cubano y venezolano, el muro
de Berlín americano habrá caído y el mundo será un poco mejor.