Se
puede calificar la gestión que ha hecho el Partido Popular del “caso
Bárcenas”, como de desastrosa. Con el tiempo que ha pasado ya
desde que se destapó, y el partido sigue estando al albur de las
sorpresas que le depara su ex tesorero.
María
Dolores de Cospedal fue puesta a modo de cortafuegos, en ella
confiaban, pero su gestión del asunto ha sido un auténtico fiasco.
No solo no ha convencido a su propio partido, incluso es criticada
con dureza por el aparato popular.
Cospedal
sigue sin hacer público el famoso documento en el que se contempla
el supuesto finiquito diferido del ex tesorero, ese del que habló en
su bochornosa comparecencia ante los medios, en donde no solo no
convenció a nadie, sino que además parecía que ni ella misma tenía
claro lo que decía. Nos sonó a todos a que quiso justificar lo
injustificable, a una gran mentira. Muchos dudamos ya de que ese
documento exista.
Mientras,
al Gobierno se le ha agotado la paciencia al ver el último
movimiento de Luis Bárcenas, quien no se ha cortado un pelo y ha
demandado al Partido Popular por despido improcedente, según los
expertos, un golpe maestro que ha dejado al borde del KO a los
populares, según admiten en privado los propios servicios jurídicos
del partido.
Por
todo ello, resulta sorprendente, que Cospedal siga sin acreditar
documentalmente que la vinculación laboral entre el PP y Bárcenas
se extinguió en abril de 2010, cosa que ella defiende pero no
demuestra.
Nadie
entiende la estrategia seguida por el PP en este asunto, intentar
edulcorar el asunto con finiquitos, retribuciones a plazo y
simulaciones de liquidación, para ocultar lo que en realidad era un
suculento sueldo mensual.
Pocos
dudamos de que esos 38 millones de euros que amasó el ex tesorero,
no procedan de los contactos que tenía para financiar al PP, todos
sabemos como funciona eso “yo consigo financiación irregular para
mi partido y ellos toleran mi enriquecimiento”, siempre ha sido
así y todos lo sabemos. Por ello chirría escuchar al PSOE
criticando eso con dureza, cuando ellos siempre han hecho lo mismo.
Por
todo esto, cabe la posibilidad de que Bárcenas termine, cobrando el
paro y percibiendo del PP una indemnización millonaria, la que le
corresponde a alguien que ganaba mas de 20.000 euros al mes y lleva
décadas en el puesto de trabajo.
Lo
que nadie duda es que este casio se ha convertido en un gran tsunami
que devora al Partido Popular y que sin duda le pasará una enorme
factura en las próximas elecciones.