Carmen
Chacón es para mí, una política sumamente peligrosa, de la escuela
de Zapatero y poseedora de una gran ambición. La
que otrora fue una furibunda catalanista antiespañola, ahora se nos
quiere presentar como una socialista moderada que apunta a estadista.
Si analizamos bien lo que protagonizó ayer en el Congreso y no nos
dejamos influir por los análisis interesados de algunos medios de
comunicación, entenderemos que lo que ayer hizo Carmen Chacón es
absolutamente detestable.
El
PSC, su partido, votó a favor de eso que llaman “derecho a
decidir”, votar en contra de la propuesta del PSC era votar a favor
de la unidad nacional, ella tomó la decisión de abstenerse, y por
lo tanto, no voto a favor de la unidad nacional. Por ello, tengo muy
claro que alguien que hace eso, que un político que hace eso, está
invalidado para dirigir un partido que lleva en sus siglas la “E”
de español, y por supuesto, está mucho mas invalidado para llegar a
la presidencia del gobierno de una nación a la que no defiende.
Muchos
de los ciudadanos que nos sentimos españoles y no estamos aquejados
de “amnesia política”, recordamos cuando Pepe Rubianes “se
cagó en la puta España” en un programa de TV3, Carmen Chacón se
apresuró a defenderle y a solidarizarse con él, hasta el punto de
que en una manifestación posterior acudió portando una pancarta que
decía “Todos somos Rubianes”. Si después de protagonizar esos
vergonzosos hechos, hay todavía, algún socialista o algún
ciudadano, que considere que esta política está capacitada para
dirigir al PSOE o para ser candidata a la presidencia del gobierno de
España, consideraré que a mas de uno “se le ha ido la pinza”.
Lo
cierto es que, Carmen Chacón, ha conseguido chupar mucha cámara y
muchas portadas con este asunto, hasta el punto de eclipsar por
completo al apagado Rubalcaba. Espero que la sinrazón en la que está
sumido el PSOE no le lleve a encumbrar a quien de seguro terminaría
el trabajo realizado por Zapatero, él nos hundió, Chacón, de
seguro, nos ahogaría del todo.
Muy de acuerdo contigo…Esta política me parece una impresentable.