Tengo
que deciros, que como la mayor parte de los ciudadanos de este país,
ni me considero violento ni pacifista, pero reconozco que lo que os
voy a contar a continuación me ha escandalizado.
La
empresa española Instalaza, fabricaba “bombas de racimo” que le
vendía, entre otros, a nuestro propio gobierno. Al firmar España un
convenio internacional contra esas bombas, dejó de comprárselas.
Por lo que la empresa de armas denunció al Gobierno por
incumplimiento de contrato.
El
Gobierno cambió, el PSOE se fue y llego el Partido Popular, y a
Rajoy no se le ocurrió otra cosa que nombrar como ministro de
Defensa al representante de esa empresa. Ahora el fabricante,
convertido en ministro, pagará a su empresa, a Instalaza, una
indemnización de 40 millones de euros, y claro está, ese dinero
saldrá de los impuestos que todos pagamos.
Pedro
Morenés, actual Ministro de Defensa, fue consejero de la empresa de
fabricación de armamento Instalaza, entre 2005 y 2007, para
posteriormente ocupar el puesto de representante de la empresa hasta
el 4 de octubre de 2011, según recoge el Boletín Oficial del
Registro Mercantil.
El
Tratado de Dublín, prohibía a todos los países firmantes, el uso,
almacenamiento y fabricación de bombas de racimo.
La
indemnización que se le va a pagar a esta empresa es por el concepto
de “daño emergente y lucro cesante”.
Es
conocido, que Instalaza venderá la deuda a una tercera empresa que a
su vez la revenderá, así el ministro disimulará y dirá que no le
paga a su propia empresa.
Conviene
saber que las bombas de racimo, cuando son utilizadas, esparcen las
submuniciones que contienen y suelen mutilar a los mas débiles,
principalmente a los niños; muchas de ellas quedan semienterradas y
explotan al cabo de mucho tiempo, siendo una importante causa de las
mutilaciones que sufre la población civil en los países que sufren
o han sufrido una guerra. Las submuniciones tienen forma de pelotas
de tenis o de latas de refresco, algo que suele llamar mucho la
atención de los niños, principales víctimas de este armamento.
Las
actividades que realizaba el ministro Morenés eran legales, pero
para llegar a ser ministro de España entiendo que se debería mirar
mejor a lo que se ha dedicado la persona candidata al puesto, este
señor ganaba el dinero a costa de la muerte y del sufrimiento de las
personas del tercer mundo envueltas en conflictos bélicos. No creo
que en estos tiempos sea una buena tarjeta de visita para formar
parte del gobierno de una nación como España, donde la mayoría de
la población está tan sensibilizada con casos como el que nos
ocupa.
Estoy
seguro de que Mariano Rajoy podría haber optado por otra persona que
tuviese mas escrúpulos, pero como siempre se equivocó.