Que
la llegada de UPyD a la política española supuso un chorro de aire
fresco, ya no lo duda nadie. Ya lejos quedan, esas imágenes de Rosa
Díez la pasada legislatura, incluida en el Grupo Mixto y luchando
para que la dejaran intervenir unos cuantos minutos en la tribuna del
parlamento. Ese tiempo pasó, y ahora Rosa cuenta con grupo
parlamentario propio y la posibilidad ganada en las urnas de ser
oída.
UPyD,
con Rosa Díez a la cabeza, lleva mucho tiempo clamando por la
regeneración democrática de este país y ahora nos han demostrado
que van en serio.
En
el caso BANKIA le han hecho un gran servicio a España y a su
democracia. Cuando la ciudadanía clamaba para que los responsables
de esa entidad financiera respondieran ante los tribunales por su
gestión, esos mismos ciudadanos observaban como todos querían tapar
el asunto y hacer pagar a los contribuyentes, los errores o los
delitos cometidos.
Entonces
aparece Rosa Díez, y su partido, y presenta una querella “ante el
engaño sistemático a que se ha sometido a 350.000 accionistas”.
Tras esto, se han producido una catarata de acontecimientos, la
Audiencia Nacional investiga si la actuación de una treintena de
consejeros de Bankia, y su Banco matriz BFA, en torno a la creación
y salida a Bolsa de la entidad no fue sino una sucesión de hechos
delictivos. Han sido imputados Rodrigo Rato, ex vicepresidente del
gobierno y ex presidente de Bankia, y consejeros militantes del PP,
del PSOE, de IU y sindicalistas de CCOO y de UGT. No nos
equivoquemos, estamos ante un proceso al propio sistema corrupto que
nos ha llevado a la penosa situación que padecemos.