Siempre lo he dicho y siempre lo seguiré diciendo, soy cristiano, un cristiano con una visión laica de la política y de la sociedad.
La Iglesia Católica no es perfecta y entiendo que pueda ser criticada en algunos aspectos, de hecho considero que es beneficiosa esa crítica, eso sí, una critica que debería ser lo más constructiva posible.
Lo que es difícil de admitir es esa critica anticlerical y destructiva que procede siempre de los mismos sectores de la sociedad, y que ocultan a sabiendas la inconmensurable labor social que realiza la Iglesia por la sociedad.
La Iglesia gestiona mas de 5000 centros de enseñanza, lo que significa cerca de un millón de alumnos. Ello supone al Estado un ahorro de cerca de 20.000 millones de euros al año.
La Iglesia gestiona mas de 100 hospitales, ahorrando al Estado casi 6000 millones de euros anuales.
La Iglesia gestiona mas de 1000 centros, entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA; con más de 50.000 camas. El Estado se ahorra con ello cerca de 5000 millones de euros anuales.
Cáritas ha dado ayudas a los más necesitados por valor de 180 millones de euros y Manos Unidas 50 millones de euros más, todo ese dinero ha salido del bolsillo de los cristianos españoles.
La Iglesia gestiona casi 400 centros de re-educación para marginados sociales: ex-prostitutas, ex-presidiarios, y ex-toxicómanos, atendiendo en ellos a casi 60.000 personas. Esto supone un ahorro al Estado de 200 millones de euros anuales.
La Iglesia gestiona casi 1000 horfanatos, en donde atiende a cerca de 12000 niños abandonados, ahorrando al Estado cerca de 100 millones de euros al año.
Para terminar, conviene conocer que la propia Iglesia soporta el 80% del gasto de conservación y mantenimiento de nuestra Patrimonio Histórico-Artístico, con ello el Estado se ahorra en torno a los 35.000 millones de euros al año.
Conociendo estos datos podemos hacernos una idea de la magnitud de lo que la Iglesia le da a nuestra sociedad, y que debe ser reconocido independientemente de que tengamos creencias religiosas o no.
En una ocasión, el portavoz del Grupo del PSOE del ayuntamiento de mi pueblo me dijo en un Pleno Municipal que ellos estaban en contra de la caridad cristiana, que ellos apostaban por la solidaridad, mi contestación fue muy clara, “al que está necesitado le da igual la motivación que mueve al que le presta ayuda, lo importante es que la reciba”.
Con los datos que he aportado podemos darnos cuenta de porqué el Estado sigue manteniendo la casilla en la declaración del IRPF para que los ciudadanos decidamos si financiamos a la Iglesia, pues sencillamente porqué por muchos fondos que la Iglesia reciba nunca serán suficientes para pagarle lo que ella le da a la sociedad, y sobre todo, lo que el Estado se ahorra y posiblemente no tendría dinero para pagar.
Con nada más ver la gran labor que hace la iglesia en Cáritas, ya me lo dice todo.Conozco a gente muy cercana, dentro de mi familia, que trabaja en Cáritas desinteresadamente y la gran labor que hacen y a la cantidad de gente que están ayudando, que ya con eso tengo bastante.
Buen artículo Aejandro.