Ha ocurrido de nuevo, el PP sin necesitarlo, pues dispone de mayoría absoluta, ha decidido encamarse con CiU. Posiblemente lo haga por su falta de valentía al no querer aprobar solo con sus votos los recortes, pero debemos preguntarnos ¿a que precio?
Tras este nuevo romance con los antiespañoles de CiU, si, que nadie se escandalice con esta afirmación, en las sesiones del Parlamento de Cataluña donde se insulta a España y nos ofenden a todos nosotros, Artur Mas y su cuadrilla de CiU siempre sonríen y se alegran de ello. Alguien piensa que Rajoy les va a molestar pidiéndoles que respeten la legalidad en materia lingüística, obligándoles a abandonar el desacato en el que esta situado el Gobierno Catalán, incumpliendo las sentencias judiciales en esa y en otras materias, Rajoy “no dirá ni pío”, ya le conocemos sobradamente.
Con este ”buen rollito” entre el PP y CiU el gran perjudicado es el Estado de Derecho, con esta actitud Rajoy le infringe una gran dentellada a la libertad y a la igualdad. Pero nos quedará el consuelo de que siempre tendremos a Ciudadanos, el partido encabezado por Albert Rivera, el único que en el Parlamento catalán defiende las libertades y los derechos individuales de los ciudadanos. Todo ciudadano que resida en Cataluña y que apueste por una política lingüística basada en el principio de libre opción en el uso de las lenguas y en el que la realidad lingüística de los ciudadanos se refleje en las instituciones políticas y administrativas, en la enseñanza y en los medios de comunicación públicos, todos esos ciudadanos solo están representados por el partido de Albert Rivera, así de claro.
Ahora si que podemos afirmar con rotundidad que Ciudadanos es el partido de los catalanes que se sienten españoles y aman la libertad, mientras que el PP se ha convertido en esa comunidad en un partido colaboracionista del nacionalismo antiespañol.
Es muy triste comprobar como el PP con los votos de los ciudadanos españoles de otras comunidades, se dedica a hacer políticas en Cataluña contrarias a las deseadas por sus votantes de otros lugares
Como podemos ver, mas de lo de siempre, los dos grandes partidos siempre prefieren entenderse con los nacionalistas por si les hiciese falta su apoyo, el PP y el PSOE coinciden en eso y en muchas otras cosas, aunque el peaje requiera “bajada de pantalones” ¿en cuantas ocasiones lo han hecho ya? Parece que les gusta.
Tras las elecciones andaluzas nos vamos a enterar “de lo que vale un peine”, el PP con su socio CiU aprobarán probablemente nuevos recortes y subidas de impuestos, todo dirigido a que los ciudadanos paguemos los despilfarros y la mala gestión de ellos, los políticos.