El PSOE tiene ahora mismo, la gran oportunidad de regenerarse, de volver al camino que nunca debió abandonar, de elegir a un nuevo Secretario General que se atreva a reivindicar eso de “socialista, obrero y español”, que consiga que en sus actos políticos se incorpore nuestra bandera común, que represente a una opción política que vuelva a tener a la democracia, a la libertad, a la igualdad y a la solidaridad como eje y finalidad de su proyecto.
Mucho me temo que esto no va a ser posible, ni el siniestro Alfredo, ni ZP convertido en mujer atesoran lo necesario para ni siquiera intentarlo.
Ambos han sido partícipes y corresponsables del desastre de gestión de las últimas dos legislaturas, ambos han fracasado rotundamente en las últimas elecciones generales, y a ambos, su pasado les invalida y les deslegitima por completo.
Rubalcaba ha sido protagonista de los acontecimientos más oscuros de nuestra democracia. Chacón, otrora furibunda independentista catalana, intenta por todos los medios aparentar ser lo que no es, atreviéndose incluso a presentar su candidatura en la localidad andaluza de Olula del Río. Que yo recuerde, Carmen Chacón nunca levantó la voz cuando en Cataluña se nos ofendía a los andaluces en particular y a los españoles en general, cosa que sucede demasiado a menudo en la política catalana, todo lo contrario, apoyó y alentó siempre a quienes nos insultaban.
A quien quiere engañar ahora Carmen Chacón, ella representa lo peor del zapaterismo, esta vez, el recurso a la amnesia colectiva no creo que le funcione.
Recientemente lo hemos comprobado, ambos han visitado Andalucía y no han dicho ni una sola palabra sobre la corrupción que ahoga al PSOE andaluz, y yo me pregunto, no hablan del tema para no molestar a los que pretenden les den su voto, o por el contrario, consideran normales este tipo de comportamientos.
Tan poca cantera tiene el PSOE, tantos intereses espurios hay que impiden que se abra paso una tercera vía. Ellos sabrán, perderán una gran oportunidad.