Tengo serias dudas de que hoy sea un día para festejar algo, mas bien lo veo como un día para añorar lo que pudo ser y no fue.
Nuestra Constitución es responsable de lo positivo y lo negativo de la realidad de la Nación Española, y desgraciadamente cada año que pasa nos damos cuenta de que en su redacción está el origen de todos los males que asolan a España y a sus ciudadanos.
Posiblemente en el momento en que se redactó era el único texto posible de ser consensuado por todos los partidos, pero ha quedado claro que eso del “café para todos”… que una Constitución admita tantas lecturas… que una Constitución no blinde ni deje meridianamente claro todo lo importante, es una Constitución que forzosamente acarrea problemas serios a medio plazo.
Muchos dirán que la culpa no es del texto constitucional, que el problema es del mal uso que se le da, que los políticos se han encargado de prostituirla. Lo cierto es que todos sabemos que debe ser modificada y los partidos políticos no están por la labor. Todos quieren defender sus intereses particulares, unos intereses que como siempre ponen por delante de los de España y sus ciudadanos.
Una Carta Magna que perpetúa la desigualdad, que permite que compatriotas nuestros que residen en otras comunidades tengan un trato fiscal distinto y más favorable, una Carta Magna que no impide que se esté cometiendo el “genocidio lingüístico” en comunidades gobernadas por partidos independentistas, y en otras, como la Comunidad Valenciana, gobernada por el PP, en donde sólo el 12% de alumnos pueden estudiar en nuestra lengua común, una Carta Magna que no nos garantiza una Justicia independiente, una Carta Magna que no nos garantiza disponer a todos los ciudadanos, independientemente de en que comunidad residamos, de una Sanidad y una Educación de igual calidad. Una Carta Magna que no nos garantiza una Ley Electoral justa que haga que nuestros votos valgan lo mismo, independientemente donde residamos y a quien votemos. Podría dar muchos más ejemplos pero creo que con los dados podemos hacernos una idea del actual desastre en el que nos vemos inmersos.
Quizás alguien diga que una Constitución no debe entrar en tantos detalles, que debe ser una declaración general de intenciones que se desarrolla mediante leyes. Parece que se olvidan que esto es España y que en este país los políticos se comportan de distinta manera que los de cualquier país democrático y occidental.
Tenemos una Constitución con muchos defectos y que además no se cumple. Como ciudadano de a pié me creo en el derecho de denunciar lo que ocurre. ¿Que debe ocurrir para que todos disfrutemos de los mismos derechos y libertades?, ¿que tiene que hacerse para que todos tengamos las mismas oportunidades en la vida?
Nunca mas volveré a llamarme constitucionalista ya que hoy más que nunca eso, aunque es políticamente correcto, significa ser conformista y contrario a los valores que muchos demócratas seguimos defendiendo. Defender la democracia, la libertad, la igualdad, la solidaridad, la legalidad y la unidad de nuestra Nación es oponerse a la forma de hacer política que practican los partidos y a esa Carta Magna que interpretan a su antojo y vulneran, un día sí y el otro también.
Muy interesante tu artículo. Pero, miedo da que la modifiquen..porque tienen que hacerlo muy bien y no sé si esto sería fácil.
Que todo el mundo esté de acuerdo con los artículos de la Constitución será raro. Pero que con ella se defienda, como tú bien dices: la democracia, igualdad, libertad…sería lo correcto.