Como todos conoceréis, la Vuelta Ciclista a España va a pasar por fin por el País Vasco. Como era de esperar los nacionalistas vascos no han dejado pasar la oportunidad para formarla.
Para el PNV, el hecho de que los motoristas de la Guardia Civil acompañen y escolten a los corredores a su paso por territorio vasco “es una humillación a la Ertzaintza y una inaceptable invasión competencial”, vamos, de auténtica aurora boreal.
Debemos recordar que tanto en el Tour de Francia como en el Giro de Italia siempre una misma unidad policial es la encargada de realizar el acompañamiento durante todas las etapas, incluso cuando se entra en otros países.
Al parecer, los nacionalistas han conseguido, con la inestimable ayuda del inefable lehendakari Patxi López, que en la etapa entre Bilbao y Vitoria, el acompañamiento lo realizaran solo los motoristas de la Ertzaintza.
Los que seguimos habitualmente las grandes vueltas hemos visto como en mas de una ocasión los motoristas de la Guardia Civil y los de las cadenas de TV, todos ellos con una experiencia acumulada durante muchos años, han sufrido accidentes y caídas, ya que no es nada fácil circular junto a un pelotón ciclista, subiendo un puerto a escasísima velocidad o descendiéndolo a “tumba abierta” con motos de gran cilindrada.
Esperemos que los motoristas de la Ertzaintza tengan suerte y solventen la dura papeleta que tienen por delante, ya que si sucediese algo sería un gran escándalo.
Este es un nuevo ejemplo del esperpento en que se ha convertido el estado autonómico y del aldeanismo imperante en ciertas comunidades autónomas.