Todos sabemos que, nuestra Democracia no lo será auténticamente, mientras que nuestra Justicia no sea independiente. Esa es una de las asignaturas pendientes del sistema político que nos dimos en la Transición.
Es un clamor que los partidos políticos deben apartar sus sucias manos en las renovaciones de los órganos judiciales y altos tribunales. El estamento judicial debe ser por sí mismo el que se renueve mediante la votación de sus miembros.
Recordando antes la famosa frase de Ruiz Gallardón en la que decía “Vamos a acabar con el obsceno espectáculo de que los políticos nombren a los jueces que luego pueden juzgarlos a ellos”. No entiendo, como en este preciso momento, el Partido Popular, tras mantener reuniones secretas con el PSOE, está a punto de firmar un pacto para repartirse los consejeros y renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), tropezando por
enésima vez en la misma piedra y demostrando que no quieren una Justicia
independiente.
El PP reclama diez consejeros para ellos y otros diez para los socialistas. Por su parte, el PSOE pide once consejeros, de los cuales cederían dos a Podemos y uno al PNV. Dejando, por supuesto, a Vox, tercer partido, fuera del reparto. Con los que nos mienten y nos arruinan, el PP no tiene ningún problema en cerrar el reparto de los jueces, se entienden perfectamente con ellos.
Es vergonzoso que, los que son incapaces de llegar a acuerdos de Estado para emprender reformas necesarias, se entiendan perfectamente para repartirse los jueces. Viendo esto, no nos extraña que los de Casado no vayan a apoyar la Moción de Censura contra Sánchez, ellos de regenerar esto, nada de nada.