Todo parece indicar que, la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), van a significar un mero trámite para Sánchez, al haber conseguido el apoyo de todos los grupos que le desean lo peor a España. Sacando adelante estos PGE, se garantiza un mínimo de dos años más de legislatura.
Las venden cono unas cuentas “progresistas”, cuando en realidad son las cuentas en las que más españoles van a vivir del Estado, lo que siempre quieren los comunistas, “mientras más ciudadanos coman gracias al pesebre estatal, mas voto cautivo tendremos”. Por otra parte, estas cuentas suponen una descomunal losa para las clases medias, pues van a ser acribilladas a impuestos, endeudan a nuestros hijos y nietos, y no van a crear un solo puesto de trabajo. Mienten de largo en los ingresos previstos y gastaremos mucho más de lo que ingresaremos, resumiendo, ruina garantizada.
Ese “nuevo progresismo” esgrimido por Inés Arrimadas para intentar llegar a acuerdos con Sánchez, ha sido un fiasco. Arrimadas, ha sido despreciada y humillada, y ahora Ciudadanos tiene muy difícil explicar el porqué de su palmaria incoherencia. Los despojos de Ciudadanos, en su ansia por diferenciarse del PP, han maniobrado y cosechado un rotundo fracaso.
Estos PGE, por ellos mismos y por quien los apoya, suponen acelerar en la operación de desmontar institucionalmente el Régimen Constitucional que nos dimos en la Transición. La prueba, son las palabras utilizadas por Pablo Iglesias para justificar el apoyo de EH Bildu a los Presupuestos, “a partir de ahora, será normal ver a Arnaldo Otegi liderando la dirección del Estado”.
O los españoles despertamos pronto, o estos indeseables acaban con nuestra patria.