Se acercan las elecciones catalanas, y la novedad en ellas es, la irrupción de Vox como partido emergente dentro de los llamados “partidos constitucionalistas”. En las últimas entrevistas que le han realizado a Santiago Abascal diferentes medios, parece tener muy claro el líder de Vox, que lo mejor para echar a Sánchez de La Moncloa es que los tres partidos concurran por separado.
Nadie puede negar que, tras la victoria de Ciudadanos en las elecciones catalanas y su posterior comportamiento, negándose a presentarse a una sesión de investidura, y la posterior huida a Madrid de su líder, el partido naranja ha quedado muy tocado, vaticinándole los sondeos una caída espectacular de escaños. También es innegable que, desde la defenestración de Vidal Quadras, el Partido Popular solo ha hecho que bajar y difuminarse en Cataluña, consiguiendo ser en la actualidad un partido completamente irrelevante, y a este paso, hasta podría ser extraparlamentario.
Por el contrario, todas las encuestas realizadas por diferentes empresas demoscópicas, apuntan la posibilidad de que una parte importante de la Cataluña no independentista y no de izquierdas, opte por darle su confianza a Vox, el único partido que consideran le va a plantar cara a ese nacionalismo excluyente que desde hace décadas no les deja vivir en paz, por ello, la posibilidad de que Vox se convierta en la opción constitucionalista más votada, y en consecuencia, en el partido referente en la lucha contra el separatismo, es ya una realidad posible. Nadie puede negar, que esos catalanes, quieren verse representados por un partido valiente y contundente, y desgraciadamente, Ciudadanos y el Partido Popular, se han autoexcluido.