Vivimos en una España, en la que nuestros gobernantes no se preocupan, ni de solucionar nuestros problemas del presente, ni por supuesto de trabajar para que nuestro futuro sea mejor, pues para ellos, el pasado lejano es fundamental para mantener ese odio entre las dos Españas que le es tan rentable a la izquierda en las urnas, ese que la Transición trató de olvidar y que casi lo consiguió, pero que las políticas de Zapatero, la inacción de Rajoy, y ahora Sánchez, han conseguido revivir.
Ahora el Gobierno acaba de anunciar que las entidades locales dispondrán de un millón de euros para exhumar fosas de la Guerra Civil y del franquismo, ahora le toca a la Federación Española de Municipios y Provincias abrir una convocatoria para que las administraciones locales y provinciales opten a parte de esos fondos. Pero como la percepción de esos fondos son compatibles con otras subvenciones procedentes de otras administraciones o entes públicos, hablamos de cantidades importantes.
Cada resto que aparece es la coartada perfecta para que socialistas y comunistas ahonden en reescribir la historia para imponer su falso relato, ese de que quienes estaban a las órdenes del dictador comunista Stalin, eran los buenos, y de que los patriotas católicos que se alzaron contra sus crímenes y les vencieron, eran los malos.
Lo más triste es que muchas veces han comenzado unas excavaciones y en vez de encontrar “a los suyos” ha aparecido un gorro legionario, de inmediato, se tapa la fosa y si te vi no me acuerdo, por lo visto, esos muertos, los patriotas, no merecen ser honrados. Ya no cuela eso de que sus descendientes tienen derecho a enterrar los restos de sus abuelos.
Mientras “toda” la derecha española no afronte con valentía este asunto, la izquierda seguirá imponiendo sus mentiras.