Se ha conocido, que el
PSC-PSOE, propondrá y discutirá el próximo otoño mediante una ponencia,
recuperar el derecho a decidir en su programa electoral, apoyando, llegado el
caso, la celebración de un referéndum por la independencia de Cataluña.
Solo el reconocer que se va
a discutir el asunto, ayuda enormemente a incrementar la confusión que reina en
el PSOE. El socialismo catalán pone en duda la unidad de España, y acepta un
referéndum específico para Cataluña sin la participación del resto de los
españoles para que esa región española sea reconocida como “nación”, es decir, dándose
esas condiciones aceptarían una declaración de independencia.
Parece como si el PSOE
desconociese a estas alturas, que para la mayoría de sus votantes la unidad de
España es algo importante, y que coquetear con el independentismo, ser ambiguos
e incoherentes, siempre les ha hecho perder muchos votos.
Es evidente que este PSOE
carece de un mismo y coherente discurso en todo el territorio nacional, y esto
ocurre por la incapacidad del PSOE de proponer soluciones al separatismo.
En la situación que
atraviesa Pedro Sánchez, lo que le faltaba es que le saliera este gran grano en
su trasero, no teniendo bastante con las arremetidas de los populistas de
extrema izquierda y los independentistas, ahora se le incendia una habitación
de su propia casa.
Me gustaría saber qué es lo
que no entienden quienes dirigen al PSOE, tan difícil es asimilar que, lo legal
y lo razonable, es que una minoría no pueda decidir por la mayoría. Cuesta entender que los socialistas de
Cataluña pretendan birlarnos a todos los españoles la soberanía que nos reconoce
nuestra Constitución.
¿Qué tiene que pasar para
que el PSOE rompa con el PSC y se presente con sus siglas en Cataluña? Muchos
insignes socialistas ya lo pidieron hace bastante tiempo, mejor les habría ido.
