Un fraude para regalar la nacionalidad a millones de extranjeros. Tiene el nombre de “Ley de Nietos”, fue creada en 2022 y ya ha servido para incorporar 600.000 nuevos votantes al censo electoral de 2027.
El gobierno está utilizando esa ley para conceder la nacionalidad a descendientes de españoles que emigraron en el siglo XIX. Quienes nunca vivieron entre nosotros serán a este paso quienes decidan nuestro futuro, con Sánchez, la soberanía nacional es papel mojado. Con esta “Ley de Nietos” el PSOE y el Gobierno han encontrado un colosal coladero para agigantar el censo español de votantes en el exterior.
Asistimos a un completo fraude que tergiversa la citada ley, que fue creada para reparar a las víctimas del exilio del bando republicano de la Guerra Civil y a los represaliadas por el franquismo. Ya hay dos millones y medio de solicitudes, están regalando la nacionalidad española, ya ni siquiera se piden pruebas que demuestren ser exiliado por razones políticas e ideológicas. Estamos posiblemente ante el mayor pucherazo electoral del régimen de 1978.
Lo dijo Santiago Abascal con absoluta claridad en una intervención desde la tribuna del Congreso de los Diputados en el Congreso: «yo afirmo que lo peor ya ha llegado, que el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, en connivencia con varios de sus cómplices en otras tramas, está maniobrando para adulterar y manipular las próximas elecciones generales y mantenerse de forma fraudulenta en el poder. Lo puedo decir más claro, señorías: Sánchez está actuando para robar las próximas elecciones en España». El líder de Vox añadió: «No estoy hablando de pequeños fraudes hechos aquí o allí. Estoy denunciando toda una trama diseñada para alterar el resultado de las próximas elecciones. Una trama que se ha dedicado a liquidar todo control sobre el voto de los españoles emitido en el extranjero, al mismo tiempo que reparte millones de pasaportes españoles a personas que nunca han vivido en España. Y lo hace con la mayor eficacia, allí donde todos los aliados de Sánchez mantienen aún estructuras políticas capaces de actuar en nuestras elecciones, pese a estar siendo barridos de hispanoamérica».
Santiago Abascal señaló los casos de México, Brasil, la dictadura socialista de Venezuela, de los órganos de poder que aún tiene la izquierda en Argentina y la dictadura comunista de Cuba, denunciando: «no habrá interventores, no habrá trazabilidad ni custodia de los sobres».
Por su parte, archivos de la Iglesia revelan que la comprobación de las partidas con las que se concede la ley de nietos es casi inexistente. La investigación llevada a cabo ha corroborado que «los consulados no verifican con los archivos históricos diocesanos las miles de partidas de bautismo con las que se concede la nacionalidad. Gran parte de esos libros ardieron entre 1931 y 1939 y, en muchas ocasiones, no queda nada con lo que comprobar el origen que exige la ley. Lo mismo ocurre al extender la nacionalidad a la emigración del siglo XIX: la mayoría de las peticiones se acreditan con registros sacramentales porque el Registro Civil inició su andadura en 1871. Las redes dedicadas a traficar o a falsificar la documentación que abre la puerta de la nacionalidad hacen su agosto».
Estamos ante un colosal fraude para robar las próximas elecciones generales regalando la nacionalidad a millones de personas que nunca han vivido en España, mediante un mecanismo con el que el gobierno de Pedro Sánchez pone el foco en determinadas bolsas de potenciales votantes afines al PSOE, cediendo el control de esas nacionalizaciones fraudulentas a gobiernos izquierdistas, incluidas dos dictaduras que tienen un evidente interés de que en España siga habiendo un gobierno de coalición de socialistas y comunistas. A modo de ejemplo: Con el objetivo de acelerar la tramitación de los expedientes de nacionalidad se está tratando de externalizar ese proceso y que la empresa pública elegida para ello sea INECO, empresa de la trama que enchufó a Jessica Rodríguez, pareja de José Luis Ábalos.
O la Justicia pone freno a esto o la democracia desaparecerá en España derrotada por la vía venezolana del PSOE, porque Sánchez pretende que España sea una réplica de la dictadura socialista que lleva décadas gobernando en Venezuela mediante constantes fraudes electorales y la supresión de las libertades más elementales.
Si la Justicia no actúa contra este fraude masivo, la democracia en España estará condenada a desaparecer, sepultada por una mafia política formada por gente sin escrúpulos y que ya hace tiempo que viene intentando reventar los más elementales contrapesos democráticos, como la independencia judicial y el poder legislativo, actualmente secuestrado por el gobierno a pesar de estar en minoría.
Si hay algo que me ha sorprendido sobremanera ha sido la actitud del PP cuando VOX ha pedido que el voto exterior se compute aparte negándose a ello. Al final los de Feijóo siempre son cómplices, por activa o por pasiva, de los desmanes que perpetra la izquierda.
Con todos estos datos, parece claro que Sánchez convocará elecciones el último día que la ley se lo permita, para que así ya puedan votar el máximo de “votantes irregulares” intentando así de esa manera que puedan neutralizar el voto de esa gran mayoría de españoles, que no solo lo quieren fuera del poder, si no que lo quieren sentado en el banquillo y entre rejas.
O reaccionamos los españoles de verdad o nos arrepentiremos el resto de nuestra vida.
Hay fe en que esta triquiñuela va a quedar demostrada judicialmente. La sociedad no debe permitir que ocurra este pucherazo