En el Comité Federal del PSOE pudimos ver como Sánchez ha conseguido, tras colonizarlo por completo con sus incondicionales, convertirlo en una organización a la norcoreana donde todos profesan una sumisa y bochornosa adoración al líder.
Pese a que su gobierno está acorralado por la corrupción, solo Page, el presidente castellanomanchego se atrevió a decir algo, parece que tiene el permiso del líder supremo para intentar de esa manera impedir que los socialistas pierdan también la comunidad que preside.
Los demás son todos conscientes de que, si Sánchez cae, todos ellos perderán sus cargos, sus sueldos y sus prebendas, por ello, aceptan de buen grado formar parte de ese indecente coro que rinde culto a la personalidad del infame Sánchez, convertido en una figura autoritaria a la que nadie puede discutir si no quiere caer en desgracia.
A estas alturas, pocos dudan de que este PSOE y este Gobierno está al servicio único y exclusivo de su líder, de salvarle, eso de gobernar para España y los españoles, hace tiempo que dejó de ser una prioridad, suponiendo que alguna vez lo hubiese sido en el PSOE y en La Moncloa.
Aunque todo lo que digo es evidente, Sánchez y los suyos nos deben tomar por tontos y nos desprecian en cada entrevista que conceden, nos dicen que “no se niegan a convocar elecciones por su interés, sino por la gente», que la gente les pide que aguanten. Deben pensar que el pueblo español está mayoritariamente conformado por gilipollas, están instalados en el más absoluto desprecio a la ciudadanía española. Lo que nos trasmiten con esas mentiras es que nosotros no queremos que se convoquen elecciones para que nuestro “Capo de la Mafia” particular siga mintiéndonos y robándonos.
Desde este Gobierno y desde el PSOE nos tratan como si fuésemos niños pequeños, debe ser porque piensan que ellos saben mejor que nosotros lo que necesitamos, que no hace ninguna falta darnos la palabra.
No olvidemos que el PSOE perdió las últimas elecciones y que gobierna con los votos de formaciones, comunistas, separatistas y proetarras, partidos todos ellos antiespañoles que desean lo peor para España y para los españoles. No olvidemos, que consiguió su apoyo a cambio de romper el principio de igualdad entre los españoles. Por todo ello, podemos decir sin temor a equivocarnos que Sánchez ocupa el poder ilegítimamente riéndose de la soberanía nacional representada en el Congreso y en el Senado, Cámaras que ya han pedido su dimisión. Es un psicópata peligroso, un malvado y un desvergonzado.
Solamente hace falta que aparezca la información que atañe al Sr Bono, para que este tinglado de mala suerte se venga abajo, que va a venir de parte del tito Trump