Cuando todos estamos muy preocupados por los graves problemas económicos que nos afectan como nación, y por supuesto, que nos afectan a titulo individual y familiar. Cuando todos vemos con alarma el progresivo deterioro que sufre nuestro sistema democrático, tanto en lo institucional, como en lo político, a nuestro gobierno se le ocurre sacarse de la chistera una nueva polémica que seguro conseguirá un nuevo y acalorado enfrentamiento entre las famosas “dos Españas”.
Con la que está cayendo, lo único que se le ocurre a nuestro gobierno es “meterle mano” al Valle de los Caídos con la intención de llevarse de allí los restos de Franco. La polémica está servida.
Desconozco el porcentaje de la población española que aún no había nacido el día que falleció Franco, lo que está claro es que a ellos este tema les sonará como demasiado lejano, del resto de la población estoy seguro que la gran mayoría no está interesada ya en este tema, y por supuesto, en que reabra viejas heridas.
El gobierno socialista está consiguiendo, y en eso es un auténtico maestro, que se hable de asuntos accesorios y nunca de los de gran calado. Solo tenemos que ver las portadas y los titulares de los principales periódicos estas últimas semanas.
Tenemos un gobierno con encefalograma plano, con un presidente que está K.O. desde hace mucho tiempo y solo preocupado de que su delfín llegue a las próximas elecciones generales con las mejores expectativas posibles.
El Sr. Rubalcaba, vicepresidente y Ministro del Interior, ha abandonado casi totalmente sus responsabilidades, ya que está de campaña permanente, y los españoles estamos perplejos viendo como quienes debieran de intentar dar solución a nuestros problemas no lo hacen.