Para defender a sus
corruptos, el PSOE andaluz siempre ha afirmado, que gracias a las ayudas del
conocido como “fondo de reptiles” muchos trabajadores pudieron salir adelante,
aunque también reconocen en privado que por las cañerías de la Consejería de
Empleo se perdieron una importante parte de esos enormes fondos que fueron a
parar a esos que ahora les interesa denominar como “grupo de aprovechados”,
aunque igual de socialistas que ellos.
La Fiscalía Anticorrupción
ha hecho públicos unos datos muy esclarecedores, de 2000 a 2010 se repartieron
unos fondos de 741 millones de euros, en esos años hubo ERE en 9.461 empresas y
solo a 77 de ellas le llegaron esos fondos, y encima, muchas de las agraciadas
ni siquiera pasaban por una situación de crisis.
En la pasada década, hubo
muchas empresas y miles de empleados abandonados a su suerte por la Junta de
Andalucía, más preocupada en como robar para dárselo a los suyos, en su línea
de siempre.
Tengamos en cuenta, que
para dar las ayudas, ni existían convocatorias públicas ni procedimiento
reglado que garantizara la igualdad de oportunidades. Por ello, las empresas
necesitadas no se enteraban, y la Junta dejó tiradas a multitud de empresas y
sin ayudas a 120.000 trabajadores, pues para la administración andaluza siempre
lo prioritario ha sido “tener bien” a los suyos.
De todos estos criminales
hechos, tuvo conocimiento la presidencia de la Junta de Andalucía y los altos
cargos, así como, la cúpula del PSOE, y digo esto, porque la Intervención
General de la Junta se encargó de advertir sobre lo que estaba ocurriendo, en
numerosos informes oficiales.
Si hubiera Justicia en este
país, habría miles de socialistas andaluces entre rejas, pues ellos han elegido
el camino más cruel para enriquecerse, que no es otro que robarles su dinero a
los trabajadores que peor lo están pasando.
Y ese rollo que nos
cuentan de que, Griñan, Chaves y los demás, no se han enriquecido, no cuela. Todos se han
enriquecido, o alguien piensa que van a ser tan estúpidos de meter la pasta en
su cuenta bancaria o de poner propiedades a su nombre.
