Ayer
por fin se produjo el hundimiento del bipartidismo, millones de
españoles le dieron la espalda a los dos partidos responsables de
todos los males que padece nuestro sistema político.
Al
Partido Popular solo le queda el triste consuelo de haber ganado las
elecciones, pero sabiendo que dos millones y medio de ciudadanos le
han retirado su confianza. Y que decir del PSOE, quien pierde
cosechando el peor resultado de su historia y observa como una parte
importante de su electorado opta por otras opciones o simplemente se
abstiene.
Parece
que una parte importante de la ciudadanía ha decidido retirarle su
confianza a los partidos corruptos, a los partidos que no cumplen sus
promesas, a los partidos que pisotean a diario los principios que
dicen defender.
Los
dos partidos que enarbolan la bandera de la regeneración
democrática, Ciudadanos y UPyD, obtienen, el primero dos escaños y
el segundo cuatro, hablamos de dos partidos que quieren regenerar el
sistema desde dentro. Los resultados le dan la razón a Albert Rivera
y se la quitan a Rosa Díez, unidos serían la tercera fuerza
política, una fuerza determinante para formar gobierno y para forzar
a los hasta ahora grandes a hacer los cambios de calado que necesita
con urgencia nuestra sistema para que pase de ser partitocrático y
cleptocrático, a auténticamente democrático. Muchos esperamos que
Rosa sea capaz de rectificar es pos del interés general de nuestro
país.
La
gran sorpresa ha sido Podemos, quienes han conseguido cinco escaños.
Son los herederos del 15M, quienes pese a ser de extremas izquierda y
antisistema, hay que reconocer que en su diagnóstico de la situación
se puede coincidir con ellos en muchas cosas, el problema surge
cuando se habla de la alternativa al sistema injusto que padecemos,
ya que nunca nos la han explicado y muchos creemos que ni existe. Es
muy fácil criticar al esperpento de sistema que sufrimos, lo difícil
es sustituirlo por algo mejor.
Si
Podemos comete el error de sumar fuerzas con Izquierda Unida, partido
que forma parte de la partitocracia y se sigue beneficiando de ella,
tendrá un recorrido muy corto. No soy nadie para darle consejos a
Pablo Iglesias, pero considero que si son capaces de mantener su
independencia y defender lo mejor del 15M, quizás puedan aportarnos
algo positivo a todos nosotros.
