La Banca Internacional ya
ha empezado a alertar a sus clientes, inversores ellos, del deterioro que
podría sufrir la economía española, si Podemos llegase tras el 26-J a tocar
poder.
Hablamos de Morgan Stanley,
Unicredit, Citi, Barclays, Natixis, y otros, quienes alertan de que si se
abandona la lucha contra el déficit y se paran las reformas, la recesión puede
estar servida. Algo que podría significar un aumento importante del desempleo.
Cada uno puede darle su
confianza al partido que considere oportuno, pero al hacerlo no puede olvidar
si las políticas que propone, en este caso las económicas, son compatibles con
la situación que ocupa España, ya que no podemos olvidar que somos la cuarta
economía de la UE. Si España se hunde, la Unión Europea posiblemente también.
Pertenecer a la UE
significa haber perdido soberanía en muchos aspectos de nuestra economía, y por
ello, solo se puede salir de la crisis estando coordinados con las autoridades
económicas europeas. Recordad en que se quedaron las bravuconadas iniciales del
“Podemos griego”.
En Europa no se pueden
poner en práctica políticas anticapitalistas, en vez de intentar romper la
baraja, porque no intentamos parecernos
a esas democracias del norte de Europa donde las sociedades capitalistas
son bastante más avanzadas, justas y prósperas.
Si la caída en picado de la
inversión que se está produciendo en las grandes capitales y CCAA donde
gobierna Podemos, se traslada a la totalidad de España, el efecto podría ser
devastador. Y no podremos decir que no nos han avisado.
