Por primera vez en mucho
tiempo voy a decir, que la decisión pactada ayer por Mariano Rajoy con Rivera
de designar a Ana Pastor como candidata
a la presidencia del Congreso de los Diputados, me parece una excelente
decisión. Y digo esto, porque siempre he considerado que Ana Pastor ha sido la
mejor política/gestora conservadora de nuestra actual democracia.
Ana Pastor, tiene 58 años,
nació en Cubillos del Pan (Zamora), es licenciada en Medicina y Cirugía,
funcionaria del Cuerpo Superior de Salud Pública. Tiene una amplia experiencia
en la Administración, fue directora general de la Mutualidad General de Funcionarios
del Estado (Muface), subsecretaria del Ministerio de Educación, y después, de
Presidencia e Interior, ministra de Sanidad, vicepresidenta segunda del
Congreso de los Diputados y ministra de Fomento. Su curriculum es espectacular.
Pero sobre todo, Ana Pastor
es una mujer eficaz que siempre hace las cosas bien. Tiene gran capacidad,
mucho sentido común y es muy honesta, tiene fama de incorruptible.
Lo triste es, que Rajoy
tratara de colar a Cospedal, Garcia Margallo o Fernández Díaz antes que a ella,
afortunadamente Rivera los vetó. Pues entiendo, que estos tres no están
limpios.
Si Ana Pastor es elegida,
se va a encontrar una Cámara difícil de manejar, es de esperar que emplee lo
mejor de sí misma utilizando sus conocidas habilidades para conseguir el
diálogo y el consenso.
Su discreción y su
prudencia, su fama de concienzuda y minuciosa, de exigente, sobre todo con ella
misma, son virtudes que atesora y que debe utilizar para hacer su más
importante servicio a su país.
Rivera ha hecho bien en
apoyarla, pero no debe quedarse ahí, incluso permitir que Mariano Rajoy sea
investido no es suficiente, la estabilidad y las medidas para regenerar el
sistema solo se pueden conseguir si Ciudadanos entra en un gobierno de
coalición y las exige. Un gobierno de Rajoy con solo 137 diputados estaría maniatado
desde el inicio de la legislatura y sin posibilidades de gobernar
aceptablemente. Aunque quizás nos estamos adelantando a los acontecimientos, pues
lo mismo el PSOE decide que vayamos a unas terceras elecciones si persiste en
su bloqueo.
