La
izquierda y la derecha andaluzas han conseguido por fin llegar a un
acuerdo, el de poner fin a la brillante trayectoria de Pepe Chamizo
como Defensor del Pueblo andaluz. En pocos minutos llegaron al
acuerdo para quitar de en medio a quien continuamente les recomendaba
que se dejaran de “peleítas” y se centraran en los temas
importantes de la vida pública.
Pepe
Chamizo ha sido un Defensor del Pueblo que ha conseguido que la
institución que dirigía tuviera una gran cercanía a los ciudadanos
y ha hecho una enorme contribución para prestigiarla.
Hacía
ya tiempo que se había convertido en un personaje incómodo para los
políticos mediocres e incompetentes que tenemos en Andalucía, para
esa oligarquía que lo controlaba casi todo, menos a él. Pepe
Chamizo ha sido un ejemplo defendiendo a los débiles. Su error
quizás fue el de recordarle continuamente a los políticos, sus
errores, torpezas y despropósitos.
Cuando
cada año presentaba el informe de la institución, creaba una
expectación importante, hablaba de una tierra andaluza desolada y
llena de injusticias. El pasado año incluso se atrevió a echarle
una bronca importante a la clase política, advirtiéndoles de que la
gente estaba “hasta el gorro” de ellos, harta de sus estúpidas
peleas. Les recordó que existía una realidad que desconocían, una
realidad muy distinta de los privilegios y los lujos de los que
disfruta la acomodada oligarquía que representan.
Chamizo
es un personaje digno de otro tiempo, ese que ayudaba a los débiles
y que trataba de que se hiciera justicia. Sin estar en la política
propiamente dicha, Chamizo ha hecho mas por la regeneración
democrática que todos los políticos andaluces juntos.
Le
deseo una larga vida y que, como ya ha afirmado, siga defendiendo a
los más débiles de nuestra sociedad.
Muy bueno Alejandro, comparto tu opinión. Aquí no hay democracia, no hay libertad, no hay oposición,… Sólo piensan en ellos, la clase política, el pueblo les importa un bledo y, al que los critica, lo quitan de en medio, una pena por Chamizo y por Andalucía.