Cuando
la mayoría de las voces pedían eliminar las Diputaciones, por su
inutilidad y por ser cubiles de políticos ineptos y quemados, este
Gobierno, con el acuerdo tácito sin duda del PSOE y del resto de
partidos viejos, sacará adelante la Ley de Racionalización y
Sostenibilidad de la Administración Local. Una ley que impedirá la
desaparición de las Diputaciones, pues contempla su reforzamiento.
Con
la excusa de ahorrar costes, las Diputaciones se harán cargo de los
servicios municipales que se consideren ineficientes. Según el
Gobierno, 6.000 ayuntamientos, la mayoría de menos de 5.000
habitantes, serían los afectados por esta medida.
Si
previamente no se suprimen o fusionan ayuntamientos, el hecho de que
las Diputaciones refuercen sus servicios, para lo único que va a
servir es para que las estructuras de las Diputaciones crezcan, y los
partidos puedan enchufar a mas de los suyos, que es de lo que se
trata.
Según
el Gobierno, esta medida va a suponer un recorte de 7.000 millones en
dos años, una previsión que está fuera de toda lógica. De forma
camuflada, lo que se pretende es engordar la administración
provincial a costa de dejar sin contenido los ayuntamientos pequeños,
con una función únicamente representativa, seguirán existiendo sin
cometido alguno.
Hasta
ahora, en los Plenos Municipales se deciden los impuestos que se
pagan en el municipio, es de suponer, que si los servicios los presta
la Diputación correspondiente, mas de un alcalde avispado bajará
los impuestos al mínimo permitido para así sacar rentabilidad
electoral. ¿Si un ayuntamiento no transfiere a quien presta el
servicio los fondos necesarios, que ocurrirá? Se dejará al
municipio sin esos servicios básicos, o por el contrario, la
institución provincial se hará cargo del déficit.
Resulta
incomprensible, que siendo las Administraciones Locales las
responsables de únicamente el 0,1% de la deuda del sector público,
se actúe contra ellas y no se tomen medidas de entrada contra la
estructura de las CCAA.
Da
la impresión de que las administraciones donde ellos le dan de comer
a los suyos, no se tocan, y encima, si pueden las refuerzan, como
ocurre con las impresentables Diputaciones.
Pese
a que pasamos por una crisis económica sin precedentes, vemos como
los que están en política lo hacen únicamente para defender sus
intereses y privilegios, no desfallecen en sus continuos intentos de
garantizar su futuro y el de los suyos. Y digo yo, y los intereses de
nosotros, de los ciudadanos, ¿quien los defiende?