Tras conocer a donde han
ido a parar los fondos que destina la Junta de Andalucía a subvencionar
proyectos de los siete grupos de desarrollo pesquero existentes en la costa
andaluza, nos damos cuenta de que la corrupción no se circunscribe, ni mucho
menos, a casos tan mediáticos como los
de los ERE o los Cursos de Formación.
Es evidente, que el régimen
socialista andaluz aprovecha cualquier oportunidad que tiene para, ayudar y
enriquecer, a los suyos y a los de su entorno. Se sabe, que en Isla Cristina se
ha subvencionado con 2.000 euros la ampliación de una peluquería, desconozco si
con la condición de que solo le corte el pelo a los pescadores. También se
concedió una subvención de 200.000 euros a un taller de chapa y pintura de
coches, no de embarcaciones de pesca.
En la zona del Estrecho,
decidieron que lo mejor era gastarse 261.000 euros en poner monumentos al atún
en seis localidades de la zona, todo un despilfarro.
En Chipiona se subvencionó
con 70.000 euros a un joven emprendedor socialista para instalar un chiringuito
de playa con el compromiso, eso sí, de que sirva pescado de la zona, y a otro
se le subvencionó con 109.000 euros para que pusiera una marisquería, supongo
que así, los “capos” políticos de la zona se garantizaban el “comercio y el
bebercio”.
En Roquetas, se subvenciona
con 11.000 euros a un amiguete del poder para que ponga una churrería, eso sí,
con ambiente marinero, manda narices.
En Adra, a otro socialista “espabilao” le otorgan una subvención
de 95.000 euros para instalar un chiringuito playero.
Y así una lista
interminable de actuaciones, para mí completamente delictivas, pues las
subvenciones han ido destinadas a proyectos que poco o nada tienen que ver con
la finalidad establecida.
Desgraciadamente, este ha
sido y es, el proceder de los sucesivos gobiernos andaluces. El resultado ya se
conoce, Andalucía es última en todos los índices económicos y la primera, en
paro y pobreza. Que distintas serían las cosa si el dinero disponible se hubiera
utilizado en hacer lo que se debía y no estar instalado, todo un gobierno, en
la constante búsqueda de sistemas para asaltar las arcas públicas.
