Mientras las familias andaluzas hacen malabarismos para llenar la nevera, para llegar a fin de mes y nuestros jóvenes no pueden independizarse, el PP de Moreno Bonilla ha destinado 117 millones de euros en los dos últimos años a atender a MENAS que han llegado de forma ilegal a España, alentando escandalosamente el “efecto llamada”.
Esta cifra no ha dejado de crecer y evidencia que el fenómeno de la llegada de menas se ha convertido en una de las partidas de gasto más relevantes del presupuesto autonómico en los últimos años de su mandato en la Junta de Andalucía. El coste medio anual por plaza de MENA es de 54.766 euros, lo que equivale a más de 4.560 euros al mes por cada uno de ellos.
Este compromiso de más de 117 millones de euros en sólo dos años evidencia cómo la llegada masiva MENAS a Andalucía está generando consecuencias económicas directas y cuantificables sobre los contribuyentes andaluces. La Junta (PP) ha destinado recursos muy importantes a este capítulo precisamente en el tramo final de su mandato.
Moreno Bonilla, debería preguntarse porqué en las pasadas elecciones andaluzas los andaluces no le dieron la mayoría que él anhelaba, debería entender que gobernar es decidir en función de prioridades y que a él cada vez más andaluces le han visto el plumero y se empiezan a preguntar por qué para algunas cosas nunca faltan millones mientras tantas necesidades de los ciudadanos siguen esperando respuesta.
Este tipo tiene el corazón “asín de ancho” con nuestro dinero, ¿por qué no pregunta a los andaluces mediante consulta popular si prefieren que se destine el dinero de sus impuestos a los que acaban de llegar o a sus necesidades más acuciantes?
Y es que esto es un gran disparate ¿desconoce nuestro presidente que la mayoría de esos MENAS ni siquiera son menores? Los MENAS, deberían estar con sus padres y en sus países de origen, no en nuestro barrio. Ese dinero debería gastarse en ayudar a los andaluces, ya que muchos de ellos son pobres o están a punto de serlo. No dejemos que la propaganda de la Junta nos engañe, nuestra región estaba y está en el vagón de cola del tren europeo en casi todo, como siempre lo ha estado.
¿Cuántos de nuestros abuelos tienen pedida una plaza en una residencia y nunca se la dan? Con lo que se gastan en un MENA al mes, habría para tres de nuestros mayores en una Residencia.
Con solo ver lo que está perpetrando en este asunto, es normal que Moreno Bonilla no quiera a VOX en su gobierno, pero los andaluces hablaron y dejaron claro que cada vez más de ellos le han dado la espalda a estos colaboracionistas de quienes quieren sustituirnos y han apoyado a VOX y a su lógica “prioridad nacional”. Cada vez más de ellos empiezan a darse cuenta de lo que está en juego.
Quizás con el nuevo gobierno autonómico se pueda dar marcha atrás en la medida de lo posible