Canal Sur Televisión suspendió ayer su emisión entre las 10.00 y las 13.00 horas para apoyar así la huelga general convocada por CCOO y UGT a favor de Hamás y contra Israel. De esta manera, la que debería ser la televisión de todos los andaluces, se posiciona con quienes apoyan a los que iniciaron la guerra con su brutal ataque terrorista de octubre de 2023 mediante una incursión a sangre y fuego en territorio israelí. No es más ni menos, que institucionalmente la Junta de Andalucía toma partido, otro monumental error del “tocado” Moreno Bonilla (PP).
El Partido Popular parece desconocer, que UGT es un sindicato socialista, correa de trasmisión del PSOE, al igual que, CCOO es un sindicato comunista, correa de trasmisión de los partidos que profesan esa ideología. Lo mismo, en su cretinez permanente, los populares piensan que ahí pueden pillar algún voto, algo totalmente absurdo.
La emisión de Canal Sur Televisión quedó en modo carta de ajuste durante tres horas para satisfacer a esos dos sindicatos mafiosos a los que, Moreno Bonilla, riega con dinero público. Otra muestra más de la gestión vergonzosa y ridícula que lleva a cabo el irresponsable presidente que sufrimos los andaluces.
Debemos recordar que en el verano de 2024 el PP se unió a la izquierda para votar en contra de una propuesta de VOX para eliminar las subvenciones a UGT y CCOO en Andalucía, organizaciones corruptas y mafiosas, que en vez de vivir de las cuotas que deberían pagar sus afiliados, en caso de que los tuvieran, pues la mayoría de los acuden a las manifestaciones viven del sindicato, sobreviven parasitando la ubre pública gracias a políticos que no tienen empacho alguno en regarles con parte de los impuestos que todos pagamos.
No debemos olvidar que, Moreno Bonilla, al igual que sus antecesores socialistas, acudió hace unos meses al 13º Congreso Regional de UGT Andalucía, a pesar de la condena al sindicato por las facturas falsas, eso sí, siguiendo los pasos de Feijóo, quien se convirtió en el primer líder del PP que participaba en un Congreso de UGT.
El Partido Popular andaluz aprobó en su día la Ley de Participación Institucional, una ley andaluza que blindó las subvenciones a los sindicatos “comegambas” CCOO y UGT, la cual supone un abono trimestral a estos por su inexistente trabajo en Andalucía. Una institucionalización de los sindicatos que convierte a Moreno Bonilla en cómplice de la corrupción sindical andaluza.
Muy triste