Cuando es ya sobradamente
conocido, que Ciudadanos se ha dedicado a neutralizar la comisión de
investigación sobre el saqueo en los Cursos de Formación, comisión que preside.
Ahora, a solo cuatro días de las elecciones generales, también pretende impedir
que la presidenta andaluza, Susana Díaz, aclare ante el parlamento andaluz la
cuestión del nepotismo familiar que afecta, ya no solo al marido de la
presidenta, sino a su cuñado, y en otro caso, a su propia hermana.
Era evidente, que cuando
Ciudadanos hizo posible que el PSOE siguiera gobernando, las explicaciones que
dio no se ajustaban a la verdad. Con el paso del tiempo se ha visto, que eso de
que solo era un apoyo para la investidura, era falso. Ya incluso a pasado Ciudadanos
el estado de la “pasividad cómplice”, ahora le hace directamente el trabajo
sucio a su socio, al PSOE.
Ese partido, Ciudadanos,
que se nos vende como regeneracionista, se niega a pedir explicaciones a Susana
Díaz por haber enchufado a su clan familiar a fin de que se amamanten de la
ubre pública.
Pero no es solo eso,
representantes sindicales han presentado ante la Inspección de Trabajo denuncia
por un supuesto ascenso irregular de la hermana de la presidenta de la Junta. Podemos
observar, como el “clan de los tiesos”, es decir, la familia de la presidenta
está cada vez menos tiesa gracias a los favores de quien preside la Junta de
Andalucía y su clan familiar.
Conociendo la trayectoria
personal de Juan Marín, me gustaría saber que contraprestaciones futuras
recibirá a cambio de su obscena actitud, de su obsceno apoyo, una actitud que
demuestra que Ciudadanos le tiene más lealtad al régimen socialista andaluz que
a los inocentes andaluces que le dieron su voto. Afortunadamente, el domingo
próximo los andaluces tienen la posibilidad de rectificar y de no dar su voto a
quien claramente no se lo merece.
Lo cierto es, que el PSOE
andaluz se encuentra en su más difícil coyuntura política y judicial, y que el
apoyo de Ciudadanos a esta “panda de corruptos” les está dando mucho oxígeno.
