El primer debate de
investidura está previsto en Andalucía para el próximo 5 de mayo. Ese día,
Susana Diaz, necesitaría mayoría absoluta, algo bastante difícil de conseguir,
por lo que haría falta votar de nuevo 48 horas después, ya que entonces solo se
requerirá mayoría simple.
En esa segunda votación, la
investidura de Susana Diaz necesitaría la abstención de Podemos y de
Ciudadanos, o bien, el voto favorable de uno de ellos.
Debemos recordar, que estas
dos formaciones coincidían en exigir que tanto Chaves como Griñan entregaran su
acta de diputado y senador para sentarse a negociar. Lo que exigían no se ha
producido, pues los dos han manifestado que no repetirán, pero de renunciar a
su acta, nada de nada.
Ciudadanos ha cambiado
rápidamente su discurso y ahora acepta la salida de ambos de sus cargos
públicos siempre que lo aseguren por escrito.
Soy de los que empiezan a
estar harto de los golpes de efecto de los políticos de nuevo cuño, pedir que
los dos grandes capos socialistas andaluces dejen la política, está muy bien de
cara a la galería, y más, si tú te presentas como el que lo ha logrado, pero
seamos serios, ¿la retirada de dos políticos super quemados va a significar el
desmoronamiento de un régimen corrupto que dura más de tres décadas? Evidentemente
no.
¿Los votantes de Podemos o
de Ciudadanos van a entender que por el gesto de Chaves y de Griñan sus
partidos perpetúen cuatro años más en el poder al partido de las grandes
corrupciones, y como presidenta, a la socia de los obligados a irse? ¿Eso van a
entenderlo? O puede que les pase una enorme factura en posteriores elecciones.
El problema radica en que
aquí nadie quiere que se repitan las elecciones, pues como dice el refrán “más
vale pájaro en mano que ciento volando” o “virgencita, virgencita, que me quede
como estoy”.
Y por favor, que nadie diga
que Susana debe ser presidenta porque ha ganado, el PP ganó las elecciones
anteriores, no le dejaron gobernar y nadie se escandalizó. Es más justo y
lógico repetir las elecciones, que no coronar al perdedor.
