Andalucía
se encuentra en una situación, económica y social, que raya lo
catastrófico, y el gobierno bipartito, PSOE-IU, no solo se ha
demostrado incapaz de hacer que repunte nuestra región, sino que por
el contrario, la hunde cada vez mas.
El
gobierno social-comunista que padecemos, está consiguiendo batir
todos los records negativos. A fecha de hoy, nuestra tasa de paro
está a punto de rebasar el 36%; tenemos un paro juvenil de casi el
66%; aquí es donde mas tejido empresarial se destruye; el PIB
regional ha decrecido mas del 5%, cuando la media española no llega
al 4%; los hogares andaluces han sufrido una enorme pérdida de renta
disponible, situándose en 3.000 euros menos que la nacional; la
deuda financiera andaluza supera ya los 19.000 millones de euros; y
se encuentra entre las tres CCAA con más déficit.
Estas
cifras son de escalofrío, pero también impresentable las formas con
las que gobierna el bipartito. Tras la últimas elecciones andaluzas,
PSOE e IU pactaron repartirse el botín, los comunistas consiguieron
las consejerías que pudieron y colocaron a los suyos, y por
supuesto, se olvidaron de reclamar a sus ahora socios esos cambios
que exigían desde la fría oposición. Por el contrario, el
sectarismo ha aumentado hasta el punto, que todos los ayuntamientos
que no gobiernan alguno de ellos son sistemáticamente castigados sin
servicios ni infraestructuras.
En
democracia,
la
Junta
de
Andalucía
jamás
ha
gobernado
para
todos
los
andaluces
por
igual,
el
PSOE
desde
siempre
e
IU
cuando
ha
cogobernado,
se
han
encargado
de
mantener
esta
especie
de
“apartheid”
que
beneficia
a
los
suyos
y
perjudica
a
los
otros.
Lo
que
ha
ocurrido
en
la
localidad
sevillana
de
Écija
es
un
claro
ejemplo,
como
gobernaba
la
derecha,
la
Junta
paralizó
las
obras
de
desvío
y
canalización
del
arroyo
Argamasilla.
El
resultado
de
esa
decisión
ha
sido
que
la
localidad
ha
sufrido
graves
inundaciones.
Lo
triste
de
todo,
es
que
Griñan
sabía
lo
que
iba
a
pasar,
y
sabiéndolo
paró
las
obras
de
una
forma
tan
temeraria
como
sectaria.
De
lo
ocurrido
en
Écija
se
deduce,
que
la
Junta
de
Andalucía
tiene
muy
claro
el
mensaje
que
lanza
a
los
ciudadanos,
“o
nos
votáis
a
nosotros
o
lo
pagaréis”,
el
déficit
democrático
de
quienes
nos
gobiernan
en
Andalucía
es
atroz.