Para vergüenza y estupor de
quienes le dieron su confianza en las pasadas elecciones, Ciudadanos acepta que
haya imputados en la Junta de Andalucía.
Ciudadanos no pondrá
reparos a que Susana Díaz mantenga en la Junta a los altos cargos imputados por
delitos de prevaricación, y afirma sin sonrojarse, que tras ver los “dossieres”
que le ha remitido el PSOE-A, no ha visto indicios de corrupción.
Los que llegaron
supuestamente a regenerar la política, a las primeras de cambio, se han
convertido en los cómplices del régimen más corrupto de entre todas las CCAA.
En el acuerdo firmado con
el PSOE sobre regeneración democrática, Ciudadanos exigía que la Junta se
personara en los procesos judiciales por corrupción cuando pueda exigir
menoscabo para la hacienda pública de la Junta. Pues bien, en el caso Viera, la
Junta aún no ha ejercido la acusación en el Tribunal Supremo contra Viera, y
Ciudadanos cuando es preguntado por el caso, da la callada por respuesta, algo
bochornoso.
Recuerdo cuando hace pocos
meses se acusaba a Rosa Díez de no querer sumar fuerzas con Cs, un partido que
según los medios, era similar y ocupaba el mismo espacio político. Visto lo
visto, parece que, Rosa Díez y UPyD, tenían razón, ¿o alguien se imagina que
UPyD, con su limpia trayectoria, iba a cometer las tropelías que está
cometiendo Cs en Andalucía?
Lo que está ocurriendo con
Ciudadanos también explica por qué el partido naranja lleva tanto tiempo
haciendo que abandonen sus filas los mejores, los más íntegros y los más
honestos, era evidente que con ellos en cargos de responsabilidad nunca
hubieran permitido que elementos como Juan Marín, Luis Salvador y sus
respectivos clanes dominasen el partido en Andalucía e impusieran unas formas
de hacer política radicalmente contrarias a las que hizo que sus afiliados y
votantes les dieran su confianza.
Es evidente, que Juan Marín
está superando con notable alto las pruebas de genuflexión, que hasta le
podrían llevar a ocupar esa vicepresidencia que antes ocupo el “butanero de
Bollullos”, otra eminencia como él.
¡Que se besen, que se besen!
Gran comentario, sin pasión, sin insultos y con la verdad por delante