La decisión de la
organización del festival Rototom Sunsplash de Benicassim (Castellon) de
cancelar el concierto del cantante judío-americano Matisyahu, al negarse este a
hacer una declaración política contra Israel bajo coacción, ha provocado una
gran polémica, tanto en España como a nivel internacional.
El Partido Popular,
Ciudadanos y UPyD, han condenado enérgicamente el veto sufrido por el artista
estadounidense al entenderlo como un claro acto de antisemitismo y de
discriminación. El PSOE también ha rechazado lo ocurrido, aunque solo
calificándolo de hecho desgraciado, desdichado y de precedente peligroso, sin
duda una respuesta blandita para no cabrear a sus más que probables futuros
socios.
Tanto Podemos como IU
avalaron la decisión de la dirección del festival ante el estupor de los
demócratas de este país. Podemos expresó su respeto por una decisión coherente
de la organización, mientras que Izquierda Unida se congratuló del éxito
obtenido por la presión y el boicot ejercidos. Ambos partidos han quedado
completamente retratados mostrando lo peor que albergan.
Los demócratas españoles
debemos mostrar nuestra más absoluta condena y dejar claro que en un país libre
no se puede vetar a nadie por su religión o por sus creencias, estamos ante un
claro e intolerable acto antisemita en donde a un artista se le coacciona para
que haga una declaración política que no se le exige a nadie más, a Matisyahu
se le aplica una vara de medir distinta por ser judío, algo que a los que
amamos la libertad nos debe avergonzar.
El apoyo de la izquierda
radical a este acto abominable, nos demuestra que siguen anclados
ideológicamente en los tiempos de la ignominia y de la infamia, ni Podemos ni
Izquierda Unida han digerido aún la caída del muro de Berlín, lo que ello
supuso y el significado que tuvo.

la de invitar a un cantante sin conocer quién es y cuál ha sido su trayectoria. Si hubiesen investigado, sabrían que justificaba el ataque a la flotilla Rumbo a Gaza que en 2010 se saldó con diez muertos, que ha actuado en repetida ocasiones para el ejército israelí o sus simpatías por AIPAC, el lobby judío que en EEUU apoya los ataques a la población civil en Gaza y la creación de nuevos asentamientos en ese territorio. Tampoco, seguramente, han escuchado letras de canciones como Height, en la que el artista canta: “Vengo con una conciencia como mi espada”, “yo mataré a todos ellos, asesinos locos” o “estoy dejando caer bombas sobre vuestras madres hasta que os rindáis“. Frases estas que poco o nada tienen que ver con la defensa de la paz y el encuentro que siempre ha propugnado el festival.