Repetid conmigo, “el 27-S
lo único que se celebran en Cataluña son elecciones autonómicas”. Y digo esto,
porque a nuestro gobierno ni se le ha pasado por la cabeza utilizar los medios
de comunicación que controla para repetir eso una y mil veces a los catalanes, y de esa manera,
contrarrestar las mentiras con las que la Generalidad trata de confundir al
pueblo catalán.
Artur Mas, convertido cada
vez más en el “Maduro” español, en un líder populista irresponsable que lanza “soflamas”
para enmarcar, está tratando de transmitir a los catalanes, que en estas
elecciones, que el pretende sean plebiscitarias, se juegan la última
oportunidad de ser independientes, cuando lo que en realidad son, es la última
oportunidad de Mas para seguir en política tras su errática trayectoria.
Con la actual composición
del Parlamento de Cataluña, la extinta CiU y ERC suman 71 escaño, 4 por encima
de la mayoría absoluta, aunque también es cierto que UDC ya no apoya la causa
independentista, mi pregunta es, ¿Por qué no han dado ahora el paso que
pretenden dar si ganan por mayoría absoluta el 27-S? Pues sencillamente, porque
saben que conforme el tiempo pasa, cada vez más catalanes se dan cuenta de lo
suicidas de las intenciones de este falso Mesías. Los catalanes de nacimiento o
de adopción, empiezan a estar hartos de gobernantes obsesionados con pasar a la
historia y requieren otros que se interesen en mejorar la vida diaria de sus
ciudadanos.
Desde que Artur Mas
gobierna Cataluña, ésta ha perdido peso económico y sus habitantes renta. La
que otrora fue locomotora económica de España, ha dejado de serlo, y la
Comunidad de Madrid es ahora la que aporta más PIB a nuestro país.
Los españoles mantenemos la
esperanza de que el pueblo catalán recapacite y opte mayoritariamente por la
sensatez, que no le albergue la más mínima duda de que deseamos que vuelvan los
tiempos en que todos, incluidos ellos, rememos en la misma dirección para
alcanzar en común las máximas cotas de prosperidad posibles.
