El Estado recuperará un máximo
de 28.500 millones de euros del total del rescate a la banca española, de los
que 13.500 serán de Bankia, la entidad que más fondos recibió, en cualquier
caso, demasiado poco para justificarlo ante los contribuyentes españoles. La confianza
que siempre nos transmitió nuestro Gobierno, es evidente que fue fingida, pues conocían de antemano que solo una parte
de ella volvería a los bolsillos de los ciudadanos.
La recuperación de ese
capital no llegará ni al 50% de la cifra total. Bankia, la entidad que más
dinero ingresó en ayudas, podría hacerlo en hasta el 60% de los 22.424 millones
recibidos (13.454 millones). Bankia lograba volver a beneficios en 2013.
Del total de las cantidades
públicas recibidas por el sector bancario, el 80% de esa cantidad fue a parar a
manos de tres entidades españolas que tuvieron que ser nacionalizadas para ser
salvadas: Bankia, Novagalicia y Caixa Catalunya. Es decir, 43.528 millones.
En el caso de Novagalicia,
la operación arroja unas pérdidas para las arcas públicas de más de 8.000
millones teniendo en cuenta el importe total del rescate.
Mientras tanto, aumentan
las dudas sobre la posibilidad de poder recuperar nada de lo inyectado a
Catalunya Banc, pues el FROB no encuentra quién compre la entidad y ha tenido
que posponer ya en dos ocasiones su subasta.
Parte del dinero inyectado
se había dado por perdido hace tiempo. De ese dinero perdido la cuantía mayor,
hasta el momento, la constituye la correspondiente a los recursos inyectados en
entidades financieras que, tras ser rescatadas, han sido vendidas a precios
simbólicos a otras entidades «sanas». Por ejemplo, de los 5.800 millones a la
CAM, y de los 5.500 millones del Banco de Valencina, todos se han perdido.
A los ciudadanos nunca se
nos preguntó si estábamos de acuerdo en rescatar al sector bancario, lo
hicieron mintiéndonos y asegurando que se recuperaría lo inyectado. Lo hicieron
porque los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones empresariales,
formaban parte de los consejos de administración de las entidades mal
gestionadas y quebradas, “todos chuparon del bote”, y para colmo, pocos de los
directivos manirrotos y delincuentes, esos que han saqueado en beneficio
propio, pocos de ellos pagarán con cárcel las fechorías que perpetraron, y si
no, que se lo pregunten a modo de ejemplo al “atracador” Narcis Serra.
A ellos los rescataron,
porque eran de los suyos y para tapar sus propias vergüenzas, en cambio, a los
ciudadanos españoles nunca se nos rescató y abandonados a nuestra suerte
tuvimos que pasar lo peor de la crisis soportando altos grados de sufrimiento.
