Artur Mas ha anunciado, que
a petición propia, comparecerá la próxima semana ante la Diputación Permanente
del Parlamento de Cataluña. Y dice que lo va a hacer, para explicar los motivos
que le llevaron a adelantar las elecciones autonómicas al 27 de septiembre,
algo que ya explicó en su día.
Estamos ante el caso más
claro de utilización de las instituciones, en beneficio de un partido, en una
campaña electoral, y esto lo hace Artur Mas, un auténtico cadáver político que
a la desesperada quiere cambiar su destino, un destino que no es otro que el
de, cadáver o zombi político.
Como era de esperar, por la
personalidad del candidato del Partido Popular, fue García Albiol el que
reaccionó antes y anunció que ellos, los populares, no serían partícipes de esa
escenificación y que no acudirían al mitin de Mas, a la vez que les pedía a
Miquel Iceta (PSC) y a Albert Rivera (Cs) que se sumaran al boicot, petición
que desde mi punto de vista es más que razonable.
Mientras tanto, en el
Congreso de los Diputados, ese energúmeno independentista llamado Joan Tardá,
instó ayer a responder a los recién aprobados PGE con “una patada en el culo”. En
Francia se ahorran estos desagradables trances, pues allí los partidos
independentistas no son legales, deberíamos de copiarles pues nadie duda que Francia
es una democracia con más “pedigree” que la nuestra.

Tienen más "pedigree" y votan sin listas. Allí listas de ninguna clase. Aquí nos hacen votar con listas, y eso es el nudo que lo dejó todo "atado y bien atado". Hacer cambiar el sistema es posible si se les aprieta lo suficiente. Dos o tres millones de formas en Internet ayudarían mucho. ¿Sí?