Lo que han difundido los medios es muy grave, lo cambia todo, aunque muchos ya nos lo imaginábamos, el caso Begoña Gómez ha dejado de ser el de la esposa de un presidente del Gobierno que se aprovecha de quien es para hacer negocios y forrarse. Al afirmar el empresario, Carlos Barrabés, que se reunió en numerosas ocasiones en el Palacio de La Moncloa con Begoña Gómez y que en dos ocasiones estuvo presente el propio Pedro Sánchez, lo que significa, es que ya no hablamos de que ella se aprovechase de ser la mujer de él, es que él ha participado activamente en que su mujer hiciese negocios. Fruto de todo ello fue la adjudicación de contratos millonarios a la UTE de empresas de Carlos Barrabés.
Como nadie hace nada a cambio de nada, la gran pregunta es cual fue la comisión que se llevó el matrimonio presidencial de esta y de todas sus turbias intermediaciones y en donde tiene esta “famiglia” guardada a buen racaudo la pasta, beneficio conseguido ilícitamente y que una vez conocido “el pastel”, en cualquier país serio el presidente hubiese dimitido y la Justicia dirimiría que tipo de ilícitos penales se le pueden achacar. Este es un país europeo y supuestamente democrático, pero muy atípico, pues aquí no dimite nadie y mucho menos un canalla que está en el poder gracias a que todos los partidos que quieren cargarse nuestra Nación van a hacer lo imposible para que siga en La Moncloa, pues es evidente que a ellos les interesa, pues de ningún otro presidente conseguirán tanto. Como es lógico, a esa jauría antiespañola, que Sánchez delinca, les da absolutamente igual, lo que a ellos les importa es seguir consiguiendo poco a poco sus objetivos, que no son otros que demoler el orden constitucional y romper la unidad nacional.
Tras conocerse las declaraciones de Carlos Barrabés, las acusaciones que litigan en el procedimiento y me refiero a Iustitia Europa, Hazte Oír, Manos Limpias y VOX ya están estudiando la posibilidad de solicitar la imputación del empresario.
Y mientras tanto, muchos millones de ciudadanos manteniendo el apoyo a este sinvergüenza y con ello, condenándose ellos mismos y el futuro de sus descendientes. No lo entiendo.
Es ciego quien no le interesa ver la evidencia