Susana Díaz, anunció ayer
que presentará su candidatura a la Secretaría General del PSOE el domingo 26 de
marzo en Madrid. Un anuncio esperado y anhelado, tanto por los militantes
socialistas más moderados, como por la ciudadanía española en general.
Díaz es la candidata de la
“E” del PSOE y de la lealtad constitucional, una candidata que va a tener
enfrente al aventurero, rencoroso y radical, Pedro Sánchez, y al equidistante y
seguro perdedor, Patxi López. Es indudable que España está con Susana, la única
opción razonable.
Pedro Sánchez es un
auténtico cadáver político, pues lleva muerto desde hace cinco meses, incluso ya
huele mal, y pese a ello mantiene la capacidad de movilización de esos
militantes del PSOE que deberían estar en Podemos. Sánchez es un candidato
zombie portador de un proyecto que supondría la práctica demolición de la
Nación Española.
Nadie duda, que Susana Díaz
es la que más se juega de los tres candidatos, ya que corre el riesgo si las
cosas no le saliesen bien, de perder su condición de presidenta de Andalucía.
Lo hace por ¿patriotismo o ambición personal?
Muchos esperamos de Susana
Díaz, que centre al PSOE y lo devuelva a las posiciones que lo hicieron un
partido ganador, un partido que pueda gobernar España sin provocar pánico a
nadie, pues muchos tenemos claro que Susana Díaz devolvería la confianza en el
sistema y en las instituciones democráticas.
La hipotética victoria de
Pedro Sánchez significaría, por una parte, la irremediable fractura del PSOE, y
por otra, la casi segura convocatoria de unas nuevas elecciones generales como
consecuencia del pacto de ese Frente Popular separatista que anhela Sánchez y
la amenaza de la segura moción de censura que provocaría. La victoria de
Sánchez, solo nos traería inestabilidad, incertidumbre, y por supuesto,
paralización económica. España no puede, los españoles, en las actuales
circunstancias no podemos permitírnoslo.
Creo que ha llegado el
momento de pedirle un plus de responsabilidad a los militantes socialistas, que
acudan a las primarias pensando más en qué candidato es el mejor para nuestro
futuro, para el futuro de España, en vez de qué candidato les gusta más.
