Para la gran mayoría de los jóvenes españoles acceder a una vivienda en propiedad raya la ciencia ficción, pues hay pocas disponibles y los precios están fuera de su alcance. Y este problema repercute enormemente en su futuro, ya que el que desee, primero independizarse y posteriormente crear una familia, se topa con un muro infranqueable.
En España gobierna el bipartidismo desde la Transición y conforme avanzan los años cada vez se construye menos vivienda pública, cada vez hay que cumplir más trámites burocráticos, lo que retrasa todo el proceso de construcción y en vez de dar prioridad de acceso a esas pocas viviendas públicas que se construyen a los españoles se les otorgan mayoritariamente a inmigrantes.
Otro dato importante en este asunto es que los sucesivos gobiernos nacionales, autonómicos y municipales del bipartidismo han decidido hacer negocio con la miseria llevándose un tercio del importe total de un inmueble. Ellos baten récords en recaudación mientras los españoles baten récords en infravivienda.
Es inadmisible que las administraciones de todos los partidos, que además son responsables del gravísimo problema de la vivienda, se lucren con la necesidad de los españoles y hagan negocio con un bien básico como es la vivienda en plena emergencia habitacional. Se hace imprescindible una bajada masiva de impuestos a la vivienda que repercuta directamente en el comprador final, una bajada masiva que acabe con ese auténtico muro fiscal de 14 tasas que encarecen su precio un 25% pero que las administraciones gobernadas por peperos y socialistas no discuten, pese a la emergencia habitacional en la que estamos instalados y que impide a nuestros hijos vislumbrar un futuro aceptable.
Un claro ejemplo de que nuestros gobernantes pasan de nosotros es que el Gobierno recortó el año pasado un 30% la inversión para facilitar el acceso a la vivienda.
Este gobierno es el mayor enemigo de la prosperidad de los españoles. Ha destrozado como nadie el derecho de los españoles a acceder a una vivienda digna y adecuada. La prioridad de este gobierno no son los españoles, sino alimentar su máquina de corrupción moral, política y económica.
Los españoles tenemos que hacer que paguen por todo el daño que nos han hecho. Y por supuesto, debemos aspirar a ser un país de propietarios y no de precarios, eso que pregona VOX, aumentar el suelo disponible, construcción de viviendas protegidas, bajadas masivas de impuestos, seguridad jurídica, fronteras seguras, prioridad nacional en el acceso a todas las ayudas…
Y es que la brecha generacional actual, esa en la que mientras muchos mayores tienen dos casas, los jóvenes difícilmente pueden aspirar a la primera, es injusta, el problema es la nula voluntad política del bipartidismo para solucionarlo.
El problema no es que varias generaciones de españoles hayan podido acceder mediante su esfuerzo y trabajo a tener una o dos propiedades, sino que las políticas del PP y del PSOE han llevado a España a una situación límite con varias generaciones de jóvenes a los que se les obliga a elegir entre paro o precariedad y para los que es imposible acceder a una vivienda en propiedad.
Todo es cuestión de voluntad