Los ministros de Interior de los 27 países de la Unión Europea han aprobado en Bruselas un reglamento que refuerza las políticas migratorias, incorpora los centros de deportación inspirados en el modelo de la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y redefine el concepto de “tercer país seguro”, una decisión que confronta directamente con las posiciones defendidas, más que por España, por un Sánchez al que no apoyan la mayoría de los españoles, algo que ratifican todos los sondeos, por lo que la aparente postura de España no es tal, es la de un psicópata aferrado al poder al servicio de agendas ideológicas que van contra el interés de España y los españoles.
La posición del Gobierno de Sánchez se aleja cada vez más de la que domina en la Unión Europea. El ministro de Interior de Dinamarca Rasmus Stoklund, país que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo, en un brillante discurso defendió que Europa sufre un “alto flujo de inmigrantes ilegales” que presiona a los Estados. Señaló que miles de personas mueren en el Mediterráneo o padecen abusos en las rutas, mientras las mafias obtienen fortunas. En su opinión, el sistema actual mantiene un “efecto llamada” evidente y la tramitación del asilo en terceros países seguros constituye una vía necesaria para revertir esta dinámica. Marlaska ha sido el único ministro de Interior que ha expresado su absoluto rechazo al plan de la presidencia socialista danesa de establecer centros de deportación.
El rumbo europeo, por tanto, se aleja otra vez de la posición española, no sólo en inmigración, sino también en la transición verde, que pierde peso en la agenda comunitaria, y en materia de Defensa, donde la mayoría de los socios apuestan por elevar sensiblemente el gasto militar mientras el Gobierno español asegura que no superará el 2% del PIB.
Por mucho que el bipartidismo de Bruselas que nos ha traído hasta esta situación pretenda hacer como que actúa, el cambio político en toda Europa es imparable. Cómo tendrá que ser la situación de grave que hasta gobiernos socialistas intentan copiar las medidas y propuestas de VOX y sus aliados. Lo que hace unos meses no era más que xenofobia ahora parece que es de puro sentido común.
La UE, como siempre llega tarde y arrastrada por la realidad y por el cambio político que se avecina en toda Europa. Y como siempre, a nuestro gobierno ni se le espera. Se niega a ver la realidad de que las políticas migratorias del bipartidismo han destrozado Europa disparando la inseguridad, colapsando nuestros servicios públicos y amenazando nuestra identidad.
Desde su irrupción en la política española, VOX, sigue defendiendo las medidas coherentes y razonables de siempre, y por ello ha soportado insultos, demonización y señalamiento. Ahora incluso algunos intentan copiar a los de Abascal, no porque les preocupe la situación que viven los españoles, sino porque les preocupan las encuestas. Pero todo sabemos que a la hora de la verdad, si solo depende de ellos no cambiarán nada. Los españoles merecen una alternativa que defienda el sentido común, y que defienda nuestra seguridad, nuestro estado del bienestar y nuestra identidad.
La realidad se cae por sí sola