Que
el Pleno del ayuntamiento de Barcelona, apruebe la cesión de los
datos de su padrón a la Generalitat para elaborar el censo de una
consulta ilegal de autodeterminación, es de una gravedad enorme. Que
los datos de una administración se empleen, en vez de para dar
servicio a los ciudadanos, para intentar hacer un referendum
separatista, es algo que visto desde los países de nuestro entorno
debe producir incredulidad y bochorno.
Los
datos de los ciudadanos españoles de Cataluña, son privados, y la
administración que los custodia los va a ceder para un fin ilegal,
lo que nos anuncian que va a ocurrir vulnera de forma palmaria la Ley
de Protección de Datos.
Tras
este nuevo paso, ¿nuestro Gobierno va a actuar? o ese Plan que dice
Rajoy tener no lo contempla .
En
la votación, el PSC se abstuvo y dio una muestra mas del estado de
confusión en el que se encuentra, ya que si hace pocos días votó
en contra de la celebración de la consulta en el Parlament y amenaza
con expulsar a sus tres diputados que la apoyaron, ahora los suyos se
ponen de perfil ante esta flagrante ilegalidad. Que el PSC está en
proceso de descomposición y al borde de la desaparición ya no lo
duda nadie, ayer en un gesto que le honra, el alcalde socialista de
Tarragona dijo que jamás cedería el censo a la Generalitat para ese
fin.
Si
lo del alcalde de Tarragona se repitiera en las localidades donde los
independentistas no gobiernan, Artur Mas y los que le siguen en esta
locura, tendrían casi imposible realizar una consulta sin contar con
los datos del censo completo.
No
obstante, siempre nos quedará la esperanza de que Mariano despierte
y se decida a poner en práctica ese “super Plan” que dice tener.