Tras el ataque de islamistas, menas y radicales de izquierdas a una reunión vecinal organizada por VOX, un diputado de la CUP amenazó a Ignacio Garriga por su anunciada visita de ayer a Sabadell diciendo que «Allí estaremos para darle la bienvenida». Y así volvió a ocurrir con la complicidad del Departamento de Interior de la Generalidad de Cataluña, quien permitió que islamistas, separatistas y ultraizquierdistas agredieran a vecinos de Sabadell (Barcelona) y a cargos de VOX con lanzamiento de piedras y objetos contundentes ayer miércoles en esta localidad barcelonesa.
Lo que los terroristas callejeros no esperaban es que, ante la inacción cómplice de los Mossos, los de VOX no se acobardaron y avanzaron hacia quienes les tiraban piedras, botellas y huevos, al grito de “fascistas”, no contaban con que VOX no se deja amedrentar por nada ni por nadie. Estamos ante el delito perfecto, los socialistas señalan, mandan a sus cachorros y luego les dan manga ancha para hacer de las suyas con la complicidad de la policía autonómica.
La fuerte expectativa de voto al alza de los de Abascal, también en Cataluña, ha hecho que socialistas, comunistas, separatistas e islamistas, toquen zafarrancho de combate contra VOX. Un ejemplo más de esto es que la Mesa del Parlamento de Cataluña trasladará a la Comisión del Estatuto del Diputado la petición de ERC y de la CUP de estudiar sanciones al portavoz de VOX, Joan Garriga, por tildar de asesino al expresidente de la Generalidad de Cataluña Lluís Companys.
ERC y la CUP han hecho esta petición después de que VOX colgara carteles con la frase “Lluís Companys asesino” en el patio donde se ha celebrado un acto de homenaje de la izquierda y los separatistas a Companys pese a los más de 8.000 asesinados acaecidos bajo su presidencia.
Y es totalmente cierto, no se puede consentir que una persona como Companys, que tiene las manos manchadas, con 8.352 catalanes asesinados durante su mandato, reciba un homenaje, aunque también es cierto que en muchos pueblos y ciudades de España tienen calles a su nombre, Dolores Ibarruri y otros, todos ellos demostrados asesinos. De ahí que el PSOE, con sus leyes de Memoria pretenda falsear la historia reescribiéndola para borrar los crímenes que cometieron personajes históricos del llamado “bando rojo” de nuestra guerra civil, bando con el que Sánchez y sus compinches se sienten identificados.
Parece mentira que vuelva a repetirse el pasado