Cuando
se habla de la actual China, siempre se hace referencia a su
condición de país económicamente emergente, y si se es
antiamericano, siempre se apostilla que se convertirá en la primera
potencia mundial en todos los órdenes.
Lo
cierto es, que China es un país emergente gracias a las terribles
condiciones de trabajo que sufren los trabajadores de aquel país.
Estamos hablando de un país, en el que es imposible prosperar si no
perteneces al Partido Comunista o te mueves en su entorno. Es cierto
que cada vez hay mas ricos y que cada vez más visitan los países
occidentales haciendo ostentación de su riqueza, en concreto en
España, las inversiones de este colectivo aumentan enormemente
conforme pasan los años.
Lo
que nadie puede negar, es que esas fortunas son fruto de la sangre y
el sufrimiento de todo un pueblo, un pueblo al que se le niega la
libertad.
Cuando
el nuevo presidente chino, Xi Jinping fue elegido, habló de la lucha
contra la corrupción y desde entonces nunca mas se supo. El nuevo
gobierno ya ha manifestado que no tolerará que la gente se organice
para exigir que los cuadros comunistas hagan públicas sus riquezas.
Sabemos
que recientemente la activista china de 48 años, Liu Ping, ha sido
detenida bajo la acusación, de “incitar a la subversión del poder
del Estado”, así es como llama la dictadura china la acción de
pedir transparencia en como han obtenido sus fortunas los jerarcas
comunistas.
Liu
Ping, estaba participando en protestas callejeras y en la
organización de grupos de presión para exigir la publicación de
los patrimonios de los funcionarios del gobierno, una promesa que
hizo el Partido Comunista chino y que jamás cumplió.
Liu
Ping no es la única arrestada, hay mas, estamos ante la primera caza
colectiva de disidentes del gobierno chino desde que Xi Jinping es
presidente.
Siento
mucha pena cuando tengo que escuchar a algunos españoles y a medios
de comunicación, alabanzas al aperturista régimen comunista chino,
o es mala intención o gran desconocimiento, en la actual China no
hay libertad, no se respetan los DDHH y sus habitantes son simples
súbditos, ya que para adquirir la condición de ciudadano se
requiere tener una serie de derechos y libertades mínimos, cosa que
no ocurre en el gigante asiático.